Melones negros

Seongju es una localidad de Corea del Sur que organiza su vida comunitaria principalmente en torno a los trabajos agrícolas. Son en particular famosos los melones que allí se producen, hasta el punto que en muchas ocasiones los escolares de la zona y de otras aledañas son llevados en visitas guiadas por sus maestros para que contemplen y aprendan los rudimentos de las labores del campo y admiren esos redondeados, dulces y admirables frutos de la tierra.

Pues bien, allí, hace unos días, como un sacudimiento que puede tener peores consecuencias que un tsunami el escudo antimisiles o Sistema de Defensa Terminal de Área a Gran Altitud (THAAD, por sus siglas en inglés) comenzó a ser instalado por tropas norteamericanas, supuestamente como esquema defensivo clave para interceptar hipotéticos proyectiles norcoreanos.

Los camiones militares descargaron miles de contenedores en la madrugada del martes 25 de abril en el perímetro habilitado para recibir el THAAD. Mientras tanto, centenares de pobladores se congregaron para protestar e impedir la instalación militar; finalmente fueron contenidos por un dispositivo policial que permitió la entrada de los vehículos y lña descarga de materiales, según informó la agencia de noticias coreana Yonhap.

Los habitantes de Seongju se muestran preocupados por la posibilidad de que su comarca se convierta en objetivo de ataques norcoreanos y también por los efectos que los potentes radares tengan sobre su salud y sus sembrados.

Cuentan las maestras que los chicos han comenzado a pintar en sus cuadernos escolares melones negros.

abril 29, 2017 at 5:20 am Deja un comentario

El ministro de Educación, Esteban Bullrich, dijo que “las enseñanzas de Jesús y el Evangelio” deben ser aprendidas en las escuelas, junto a las de otras religiones

(Por Alejandra Hayon. Página 12, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, miércoles 26 de abril de 2017)- “Vendría muy bien que todas las religiones tengan su espacio”, afirmó el ministro de Educación, Esteban Bullrich, cuando un sacerdote le pidió que la enseñanza católica “vuelva a las aulas”. La respuesta del ministro fue la de un fiel creyente: dijo estar “convencido” de que las enseñanzas del Evangelio y de Jesús, como las de otros profetas y religiones “deben ser aprendidas” para que la luz del “cirio pascual y de la educación” brille más fuerte que nunca. Lejos de salir en defensa de la educación laica y la libertad de conciencia, garantizada en la Constitución nacional, el ministro sostuvo que la educación religiosa debe tener su lugar en la escuela pública.

Las afirmaciones confesionales del ministro se escucharon en la inauguración de la ampliación de la escuela Docentes Correntinos y el jardín Paraje Santa Catalina, en Esquina, una localidad a 320 kilómetros al sur de la capital de Corrientes. El cura Juan Carlos Mendoza, que había ido hasta la escuela pública para bendecir las nuevas aulas, se mostró preocupado. “Está pasando lo que está pasando porque hemos sacado a Dios de nuestras vidas, hemos sacado los crucifijos de los juzgados, todos los signos de Dios los vamos sacando y hay que recuperarlos”, dijo el sacerdote, que le pidió a Bullrich “volver a impartir educación católica en las aulas” ya que “no es imposible”.

El ministro de Educación respondió a las palabras del párroco. Dijo estar “convencido que las enseñanzas del Evangelio deben ser aprendidas, el ejemplo de Jesús debe ser aprendido, pero también el ejemplo de Mahoma, las enseñanzas del budismo y el hinduismo, otras religiones también para crecer juntos reconociendo al otro”. Para Bullrich, “reconocer al otro es educar y si hacemos eso, la luz, no solamente la del cirio pascual, sino la luz de la educación va a brillar más fuerte que nunca”, profetizó el ministro.

El ministro, que se consideró un buen apóstol y un buen discípulo, aceptó que además de la religión católica en la escuela pública deberían enseñarse otros credos. “Por más que soy católico, trato de ser un apóstol y buen discípulo, sí creo que en las escuelas debemos enseñar otras religiones también, que también tienen lecciones para aprender”, citó la agencia Télam las palabras de Bullrich.

Para los defensores del laicismo y la libertad de conciencia, las declaraciones del ministro constituyen una grave vulneración de derechos para los niños y las familias que eligen la escuela pública.  Así lo entiende Fernando Lozada –coordinador de la Coalición Argentina por un Estado Laico (CAEL) y director de la Asociación Internacional del Libre Pensamiento, una organización que brega por la separación de la Iglesia y del Estado– para quien Bullrich profundiza el “incumplimiento de los tratados internacionales que garantizan la libertad de conciencia”.

“Lo que se está olvidando el ministro es que también hay no creyentes y que tendrían vulnerado su derecho a la libertad de conciencia. También se vulnerarían los derechos de los niños y niñas que tienen derecho a formar su propia concepción religiosa y no tener una influenciada por el Estado. También están las familias que profesan cultos que no están registrados, los chicos de los pueblos originarios, por ejemplo, y las que prefieren que la religión quede en el ámbito del hogar”, dijo Lozada.

Según explicó, el noventa por ciento de los privilegios de la Iglesia fueron otorgados durante la dictadura a través de decretos que aún continúan vigentes. “En general las democracias tienden a la separación de la Iglesia y el Estado, que haya un gobierno que profundice esos privilegios habla muy mal de quienes lo conducen”, opinó el ingeniero.

Actualmente la situación es muy dispar según cada provincia. Según explicó Lozano, en la Ciudad de Buenos Aires, Entre Ríos, Neuquén, Mendoza y Tierra del Fuego la educación debe ser explícitamente laica ya que así lo dicen sus leyes y constituciones jurisdiccionales. En el caso de Buenos Aires, Corrientes, Formosa, Jujuy, Misiones, Santa Fe y Santiago del Estero también existen normas que no autorizan la educación religiosa, aunque de forma más difusa. “Se promueve la libertad religiosa, se prohíben los símbolos y actos religiosos adentro de las escuelas”, explica el coordinador de CAEL.

En Catamarca, Chubut, San Juan y La Pampa la educación religiosa está permitida pero fuera del horario escolar. En Salta y Tucumán, en cambio, la religión puede impartirse como una materia más dentro de la currícula. “En Salta, por ejemplo, la educación religiosa se imparte en las escuelas públicas desde 2008 y el Obispado es quien pone directamente a los maestros. Supuestamente la materia vendría a ser Historia de las religiones pero se enseña catequismo explícito”, sostiene Lozada. En marzo pasado, la Procuración General dictaminó que la enseñanza religiosa en las escuelas públicas de Salta es inconstitucional ya que “lesiona severamente los derechos constitucionales fundamentales de las minorías religiosas y no religiosas. Esas restricciones son desproporcionadas e innecesarias y, por ello, inconstitucionales”.

Para Daniel Filmus, ex ministro de Educación porteño, retomar la discusión sobre la educación religiosa es “retroceder más de cien años”. Filmus repudió las palabras de Bullrich a través de Twitter y llamó al Gobierno a cumplir con la paritaria nacional.

El avance del clericalismo en el espacio público se puede ver también al interior de los hospitales. El bloque Unión PRO presentó en la Cámara de Diputados un proyecto para que en los hospitales públicos haya religiosos para prestar “asistencia moral y atención espiritual y religiosa a los pacientes y/o adultos mayores alojados en hospitales y hogares dependientes del Estado Nacional”. El nuevo rol estaría financiado por el Estado nacional.

abril 28, 2017 at 4:08 am Deja un comentario

Los maestros de Santa Cruz ocuparon el Ministerio de Economía provincial al grito de “¡queremos cobrar nuestros sueldos!”

(Perfil. Ciudad Autónoma de Buenos Aires, miércoles 26 de abril de 2017)- La tensión en Santa Cruz sumó un nuevo capítulo. Hace minutos, un grupo de docentes agrupados en el gremio Adosac (Asociación de los Docentes de la provincia de Santa Cruz) ingresaron al edificio y comenzaron una “ocupación pacífica” en el Ministerio de Economía de la provincia, en la ciudad de Río Gallegos, para reclamar que les paguen los salarios adeudados.

“Estamos haciendo una ocupación pacífica”, indicó uno de los manifestantes en el primer piso del edificio, a metros de la oficina del ministro Juan Donnini.

En declaraciones a la prensa, sostuvo que “hoy es 25 y la mayoría de los docentes no cobraron” el salario de marzo.

abril 27, 2017 at 4:27 am Deja un comentario

Represión en las calles, silencio en las aulas: el intento del gobierno de censurar a la docencia

(Asociación de los Docentes de Enseñanza Media y Superior, ADEMyS. Ciudad Autónoma de Buenos Aires, viernes 21 de abril de 2017)- En menos de diez días, los docentes fuimos reprimidos dos veces. A su vez, se intenta  estigmatizarnos desde los medios de comunicación afines al gobierno. La ofensiva oficialista se completa con resoluciones unilaterales de los funcionarios: ninguneo de los ámbitos de discusión salarial, comunicados que plantean restricciones sobre el abordaje de contenidos “concernientes a la realidad social”, eliminación de jornadas sobre Educación Sexual Integral e intento de “recuperar” días por paro. La docencia sigue resistiendo los golpes policiales y la mordaza administrativa.

De eso no se habla

Por medios electrónicos y con fecha de emisión en el día 17 de abril del corriente año, llegó a varias escuelas porteñas la Comunicación Nº 125 proveniente de la Dirección del Área Primaria del Ministerio de Educación porteño. La comunicación tiene por título “S/Actividades alegóricas a la realidad social relacionadas con el sistema educativo”. Este correo, cuya redacción es intencionalmente confusa y ambigua, no llega en cualquier momento: se emite en un contexto donde la docencia porteña lleva más de 10 días de paro acumulados en un mes y medio, y a poco menos de una semana de un hecho de represión policial sobre docentes como el que ocurrió el día domingo 9 de abril.

Es en ese contexto, y luego de verdaderas operaciones mediáticas denunciando una supuesta “politización en las aulas”, cuando con un gran sentido de la oportunidad entra en escena la comunicación firmada por el funcionario Marcelo Bruno. Mediante ésta se realiza una poco entendible solicitud a la docencia: plasmar por escrito los objetivos pedagógicos de las actividades “concernientes a la realidad social” que se aborden. Se aclara: deben estar “encuadradas en los lineamientos curriculares del Área de Formación Ética y Ciudadana y respondiendo al Proyecto Institucional discutido por todos los docentes, reforzando los deberes y derechos que tiene todo ciudadano en un sistema democrático”.

Un pedido que podría parecer por cierto absurdo o bien una verdad de Perogrullo, ya que toda acción docente –y no solo la concerniente a la “realidad social”- debe estar enmarcada en objetivos pedagógicos previamente estipulados. Pero ocurre además, que dicho “encuadre” parte de una lectura entre superficial y sesgada del propio Diseño Curricular vigente (Res. 365 y 4138 de la entonces Secretaría de Educación; GCBA, 2004). Sucede que en dicho documento curricular -que pese a muchas limitaciones y señalamientos posibles, es el que se encuentra en uso para enmarcar qué contenidos enseñar y desde qué enfoque- el abordaje de la realidad social excede ampliamente al área de Formación Ética y Ciudadana, y su problematización y trabajo en las aulas es una obligación que escapa a cualquier formulario previo. Como corolario de una semana donde varios docentes fueron, primero, gaseados en el Puente Pueyrredón y luego apaleados y detenidos en la instalación de una carpa sobre la vereda, el gobierno porteño se enreda en una resbaladiza comunicación que trata de restringir el estudio del conflicto social, entre ellos el conflicto docente, en centenares de aulas de nuestra ciudad.

Con un lacónico correo que cabalga entre la confusión intencional y la sugestión, el gobierno porteño transita el peligroso camino de la censura. Enfatiza encarar la labor sobre los “deberes”, y luego sobre “los derechos” de la ciudadanía, en una semana donde justamente el derecho a la protesta fue atacado gravemente. Al discurso mediático y de muchos funcionarios que legitimaron la represión a los trabajadores de la educación, se le añade la condena periodística y luego el intento de restricción administrativo para quienes desarrollan una mirada crítica sobre la realidad circundante.

“El currículum oculto” y lo que quieren ocultar de la currícula

El 26 de febrero y el 15 de diciembre de 2004 se publicaron, respectivamente, las mencionadas resoluciones Nº 365 y 4138 de la entonces Secretaría de Educación porteña. Con ellas se ponían en vigencia, en ese orden, los Diseños Curriculares para Primero y Segundo ciclo de la Escuela Primaria, reemplazando el diseño curricular de 1986 y sus actualizaciones. Estos diseños pueden y deben ser leídos críticamente y no están exentos de limitaciones. Entre ellas puede señalarse cierto eclecticismo en el marco teórico y una relativa falta de precisión en términos taxativos en cuanto a algunos contenidos y temas a enseñar. Sin embargo, estos documentos poseen aciertos elementales, como por ejemplo centrar la enseñanza de las Ciencias Sociales en conceptos y no en un calendario de efemérides atemporales y carentes de relación causal; además, se concibe como central no solo el estudio de cambios y permanencias, sino el papel del conflicto social en la historia y los diferentes intereses de distintos sectores en disputa.

A su vez, en el área Prácticas del Lenguaje, como ejemplo de entender la lengua y el habla en función de la comunicación y no estáticamente, se despliega con profundidad como contenido la llamada “lectura crítica de la prensa”, para la cual se destina no solo un apartado en el documento (Págs. 674 a 681 inclusive; DC para Segundo Ciclo, tomo 2) sino que se la prescribe como “práctica habitual” al menos desde 5º grado (ver Pág. 650, Ídem.). Además de tener en cuenta este enfoque en el tratamiento de las áreas mencionadas, en Formación Ética y Ciudadana, el Diseño Curricular propone abordar explícitamente estos contenidos. En la perspectiva “Educación por la Paz y los derechos humanos”, para abordar proyectos transversales, se enuncia: “En la vida social siempre aparecen diferentes tipos de conflictos. Su adecuada resolución puede servir para avanzar hacia condiciones de mayor igualdad, justicia y reconocimiento para todos los involucrados. La negación de los conflictos o su resolución violenta puede derivar en condiciones más injustas de vida o en la negación de derechos básicos”.  Cabe señalar esto, que las y los docentes sabemos, porque la comunicación nº 125 de la DEP parece no tenerlo en cuenta. ¿Cuál es la finalidad de una comunicación que emite obviedades, como pensar sobre los objetivos pedagógicos de una intervención docente, y a la vez omite verdades profundas, como el carácter transversal del análisis de la realidad social? ¿Qué relación tiene esta especie de pedido de explicaciones a la docencia, con las campañas mediáticas de matutinos como La Nación, Infobae o canales como América, que montaron verdaderas operaciones para atacar a los educadores que abordaron en las aulas críticamente la cobertura realizada por dichas empresas informativas? Cuesta leer estos dos elementos aisladamente. El gobierno que ordena la represión en las calles, promueve el silencio en las aulas.

Cualquier docente sabe acerca de los mecanismos institucionales en un ámbito que muchas veces se torna verticalista como nuestro sistema educativo: una notificación oficial circula y es firmada por el personal. A lo escueto y confuso del mensaje, le suceden las interpretaciones. A nadie le cuesta imaginar que detrás de este correo, sobrevendrán autocensuras o restricciones “para evitar problemas”, mediante las cuales, muchos pretenderán obviar temas “problemáticos” en el recorte realizado. El llamado “currículum oculto”, consistente en prácticas, contenidos y metodologías paralelos, es engordado por medidas como ésta. La currícula oficial, que plantea como ejes centrales el conflicto social y la lectura crítica de la prensa y los medios masivos, se ve rebanada en gruesas tajadas por la carga de infantería de los monopolios de prensa y los funcionarios. Lo mismo que los maestros y los trabajadores cuando se manifiestan.

El pensamiento único como única idea

La pobreza de cuadros en educación de la actual gestión de Cambiemos es suplida con bastante eficacia por una proliferación de técnicos (y tecnócratas) que desconocen qué es un aula, pero dominan algunos aspectos sobre la economía de mercado. Desde allí, prescriben recetas apabullantes: eliminación de los derechos presentes en los estatutos docentes, alineamiento con los organismos internacionales de crédito y comercio para imponer la evaluación estandarizada (políticas del Banco Mundial y la OCDE), supresión de los concursos públicos y del escalafón docente y su reemplazo por una política de “premios y castigos” que fomente la competencia en clave mercantil, y sigue la lista. La “selección y permanencia” de la docencia, su ascenso y remuneración, deben ser controlados “a dedo”, según este esquema. El sistema de concursos y el escalafón, más allá de las distorsiones e innegables problemas que padecen, quieren ser borrados por Cambiemos.

Cabe señalar que en esta tarea, la actual gestión cuenta con la simpatía de los gobernadores provinciales de diversas fuerzas políticas. La imposición de un modelo educativo basado en paradigmas de mercado en su marco regulatorio, pero también en su contenido, es una perspectiva que implica mirarse en espejos como el de Chile, Colombia o México, donde el carácter público de la escuela, incluso de la estatal, es cada vez más limitado.

La avanzada en términos salariales, con planteos unilaterales y autoritarios del gobierno que niegan la discusión paritaria y dejan al sueldo un tercio debajo de la inflación, se realiza invocando el “diálogo”. Esa ofensiva, que no culmina en el ajuste salarial sino que aspira a cuestionar condiciones laborales mucho más profundas, tiene como correlato una ofensiva ideológica: el “negacionismo” sobre el terrorismo de estado, la justificación argumentativa de la represión a la protesta social, los intentos de censurar las críticas a dicha represión no solo desde los medios masivos sino desde las aulas, o la reciente eliminación de las jornadas de Mejora Institucional (las pocas instancias de reflexión colectiva que los docentes teníamos dentro de las escuelas) y de aquellas destinadas a abordar de manera sistemática la ESI (Ed. Sexual Integral) con la excusa de “recuperar días perdidos por los paros” de esa manera (ver Comunicación Nº 81 de la DGEGE).

Ante todo esto, la docencia ha mostrado una gran capacidad de lucha. Con diversas medidas de fuerza, pero también tomando creativamente en sus manos la difusión de este conflicto en clases públicas, volanteadas y festivales. La pelea por una escuela pública donde la circulación de la palabra no esté restringida por el gobierno, es una tarea de primer orden. La defensa de la libertad de enseñar y aprender debe ser puesta entre nuestros derechos más valorados. Ante la ofensiva privatista de los gerentes y CEOs, quienes defendemos la perspectiva de una escuela para los trabajadores y trabajadoras, tenemos que apostar con firmeza a resistir.

Mariano Garrido – Secretaría de Asuntos Pedagógicos, ADEMyS

abril 26, 2017 at 11:09 am Deja un comentario

En Santiago del Estero y todo el país se multiplica la solidaridad contra la represión a los maestros y trabajadores estatales de Santa Cruz

abril 25, 2017 at 10:37 am Deja un comentario

Servicios educativos

El año pasado y el anterior y el anterior muchos sindicatos docentes, sino todos, y de las más variadas jurisdicciones denunciaron que las escuelas públicas se llueven, los techos se caen, las paredes se electrifican, deben suspender días de clase por el estado en que se encuentran entradas, baños y pisos, turnar la concurrencia de las divisiones porque faltan aulas, quejarse por la ausencia de ventiladores o de estufas, entre otras muchas calamidades. No viene fácil a la memoria que algún medio de comunicación grande haya dedicado una recorrida a las aulas en ruinas.

Sin embargo, esa carencia no ha impedido que una manada de especialistas, funcionarios, opinadores, locutores y periodistas se haya lanzado hace ya algún tiempo a la atlética competencia ante cámaras y micrófonos para determinar quién quiere y protege más a la “escuela pública”, o más directa y cariñosamente: “la pública”.

Ahora, a través de uno de esos afamados decretos de necesidad y urgencia publicado hace unos días en el Boletín Oficial, y en el marco del conflicto por la paritaria docente, el gobierno volvió a prorrogar hasta fin de año la eximición del pago de contribuciones patronales para colegios privados.

La justificación de esta disposición es que “los aportes que gravan a quienes brindan servicios educativos generarían un efecto recesivo en las distintas jurisdicciones, lo que se contrapone con los objetivos de optimización de calidad educativa y generación de empleo”. O sea que, en idioma cristiano, los funcionarios temen que las cuotas mensuales se vayan a las nubes.

El punto marca un límite. El espectador atento puede sin mucho esfuerzo notar que, de pronto y de cara a la anterior noticia, cede el dique lingüístico que separa a “la pública” de “la privada”. Las dos palabras se funden a unos “servicios educativos” muy del gusto oficial.

abril 24, 2017 at 4:06 am Deja un comentario

Buenos Aires: la Escuela número 37 denuncia la quita del 50% de los cupos de comedor (Educación de la provincia lo niega)

(El Día. La Plata, jueves 20 de abril de 2017)- Los cupos de comedor en la Secundaria Nº 37 de Arana quedaron en medio de una polémica. Mientras la comunidad educativa viene reclamando desde mayo de 2016 por la “reducción de un 50% de los cupos”, en la dirección general de Escuelas afirman que “de acuerdo al informe de Desarrollo Social (encargado del servicio alimentario escolar), ese establecimiento tiene asignados 72 módulos dobles (desayuno y almuerzo) desde el año 2015. No hubo reducción”, aseguran.

Con documentación que así lo refleja, desde la escuela de Arana detallan: “En abril de 2016, la gobernadora Vidal anunció la duplicación del valor de cada cupo de comedor escolar: de $6,30 a $12,60”.

Continúan. “Hasta ese mes y año, abril de 2016, la institución contó con 140 cupos a $6,30 cada uno, lo cual implicaba una inversión en comedor de aproximadamente $18.000”.

Y aseveran que “para mayo de 2016, casualmente luego del anuncio de la duplicación del valor del cupo, la Secundaria 37 pasó a tener sólo 72 cupos a $12,60 cada uno, de manera que la inversión en el servicio alimentario se mantuvo en 18 mil pesos”.

“Es decir que se duplicó el valor de cada cupo, pero se redujo a la mitad su cantidad”, remataron.

El reclamo sigue vigente.

abril 23, 2017 at 4:32 am Deja un comentario

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