Unos quince colegios se movilizaron frente a la Dirección de Educación bonaerense en la ciudad de La Plata

Unos quince colegios se movilizan frente a la Dirección de Educación bonaerense(El Día. La Plata, martes 30 de junio de 2015)- Unos quince colegios de la Región se convocaban esta mañana en la plaza Moreno para movilizarse luego hacia la Dirección de Educación y Cultura bonaerense, en 13 y 56, en reclamo de mejores condiciones edilicias y para reunirse con la titular de la cartera, Nora De Lucía, a quien se le hará entrega de un documento con los problemas de cada institución.El encuentro de los colegios comenzó a las 10.30.

Al mismo tiempo se registraba otro punto de protesta en 5 y 44, encabezado por los alumnos del Instituto Superior de Formación Docente Nº 9, quienes se plegarán a la jornada de manifestación callejera en razón del “interminable” pedido por la construcción del nuevo edificio, puja que lleva más de seis años.

En esa esquina también se dio cita la comunidad educativa de la Escuela Primaria Nº 37 de 2 y diagonal 80, quienes expresaron que se suman a la marcha para pedir “mejoras de infraestructura porque hace más de diez años que tenemos problemas de filtraciones”.

“Se cae la mampostería. Una serie de deterioros generales del edificio. Es una historia de nunca acabar. Baños sin agua, otros sí. Estamos funcionando en condiciones que no son las adecuadas desde hace muchos años. Lo estamos padeciendo, en primer lugar los chicos y luego los docentes”, describió una maestra a La Redonda.

“Cuando un baño no funciona, hay que cambiar de piso. Entonces tenemos chicos circulando por las escaleras en horarios que no deberían. Esto nos obliga atomar medidas de seguridad que no corresponden”, enfatizó.

En torno a la movilización indicó que “somos unos quince escuelas con problemas de infraestructura” e hizo hincapié en que “en muchos establecimientos se sufre la falta de estufas”, un problema de los últimos años que se hace visible cada vez que llegan las bajas temperaturas.

Por la falta de calefacción, por caso, en el curso de la jornada los alumnos de la Escuela Industrial de Berisso salieron a la calle y cortaron 12 y 169 al pedido de respuestas de las autoridades.

julio 1, 2015 at 5:28 am Deja un comentario

“¿Estuvo usted presente?”: cuando mi profesor de ciencias me daba clase de evolución (o de cómo la religión arruina a los estudiantes de ciencia)

(Por Vanessa Wamsley. Sinpermiso, Barcelona, domingo 28 de junio de 2015)- Una alumna de décimo curso se sienta al borde de su silla mientras su profesor de biología da una clase sobre la evolución. Escucha con atención. Los años pasados en la escuela dominical y en los servicios de la iglesia le han preparado para este mismo momento. Levanta el brazo disparada y el profesor pronuncia su nombre. Sin aliento, hace una pregunta.

“¿Cómo sabe usted que la evolución tuvo lugar de verdad? ¿Es que estaba usted presente?”

Esa estudiante era yo misma y recuerdo el nudo que se me hacía en el estómago siempre que en el instituto mi profesor de ciencias dirigía los debates en clase hacía la pavorosa palabra con E. Recuerdo el día en que le pregunté si estuvo presente el día en que un simio evolucionó hasta convertirse en ser humano. Algunos de mis compañeros pusieron los ojos en blanco. Ni siquiera estaba yo tratando de bromear con su edad. Para mí era una pregunta seria, casi sagrada.

Evolución

Terry Wortman fue mi profesor de Ciencias desde mis años iniciales hasta los últimos, y todavía sigue enseñando en mi ciudad natal, en el instituto  público Hayes Center, de  Hayes Center, en el estado de Nebraska. De cuando en cuando todavía tiene que escuchar la pregunta que yo le hice hace 16 años, y ya tiene una respuesta tipo preparada. “No quiero entrometerme en el sistema de creencias de los niños”, declara. “Pero les digo, ‘Voy a enseñarte Ciencias. Te voy contar lo que dice toda la ciencia más respetada’”.

Eso se parece bastante a lo que me decía a mí hace todos esos años. Afirmaba que no hacía falta haber sido testigo de la evolución para saber que había tenido lugar; las pruebas fósiles nos muestran que los humanos evolucionaron a partir de un antepasado común a los simios. Pero las evidencias que describía en clase no podían atravesar el bloqueo religioso de mi cabeza.

El enfoque de Wortman resulta corriente, de acuerdo con la investigación reciente sobre cómo los profesores de ciencias se enfrentan a las preguntas sobre la evolución. Anima a sus estudiantes a separar las creencias religiosas de las teorías científicas para que puedan aprender la materia exigida. No desafía a sus estudiantes a que examinen sus creencias religiosas para ver si son ciertas.

Los investigadores de enseñanza han estudiado en qué medida los estudiantes religiosos son capaces de aprender acerca de la evolución. Algunos investigadores sugieren que las creencias creacionistas impiden a los estudiantes comprender la evolución, puesto que el creacionismo les enseña que un ser sobrenatural creó el mundo y todas sus formas de vida. Pero otros afirman que los estudiantes pueden comprender la evolución aunque no acepten que se produjera. ¿Qué significa para Wortman y profesores de ciencias como él este conflicto acerca de cómo se les enseña la evolución a los estudiantes?  ¿Y qué significa para los estudiantes, como esa versión creacionista, más joven, de mi misma, que se sientan en las clases de biología? ¿Pueden habérselas con la evolución?

Existe un punto de consenso entre los investigadores sobre la enseñanza de las ciencias: la religión afecta al modo en que la gente comprende la evolución. “El papel de la religión resulta verdaderamente sólido” declaraba  Josh Rosenau, director de programas y políticas del Centro Nacional de Educación Científica (CNEC). “No me cabe duda de que la visión de una persona configura de qué modo está preparada esa persona para responder a las preguntas acerca de la evolución”.

Leslie Rissler es una ecóloga biogeógrafa evolutiva que dictó durante más de diez años cursos de nivel superior sobre la evolución de la asignatura de Biología en la Universidad de Alabama. Algunas de sus alumnas afirmaban que sus profesores de ciencias del instituto —incluso en escuelas públicas — se saltaban por completo la unidad dedicada a la evolución como teoría científica alternativa. Un estudio de 2007 de la Universidad Penn State que cubría 926 enseñantes de ciencias descubrió que cerca del 13% de los profesores de biología mantienen abierta simpatía en sus clases por el creacionismo. Los comentarios oídos por Rissler en su clase acerca de esos profesores creacionistas dieron pie a su investigación acerca de la enseñanza de la evolución, publicada en la Red en otoño pasado como Evolución: enseñanza y alcance.

El estado en el que enseñaba y realizaba su estudio Rissler es uno de los más hostiles a la enseñanza de la evolución. En el año 2009, el CNEC otorgaba a los baremos de enseñanza de ciencias del estado de Alabama una nota de deficiente por su incapacidad de tratar la evolución humana, evitar el tema de la evolución en general y añadir un descargo de responsabilidad respecto a la evolución en sus libros de texto. Alabama exige a las escuelas que adjunten una etiqueta de advertencia a todos los libros de texto de biología de todos los institutos de enseñanza públicos, él único estado de los EE.UU. que todavía exige algo semejante. La junta educativa del Estado de Luisiana votó a favor de rechazar una etiqueta parecida en 2002, (aunque muchos de sus profesores de la pública enseñan creacionismo). La junta escolar del condado de County, en el estado de Georgia, acordó en 2006 una resolución judicial para eliminar esas pegatinas de descargo de responsabilidad de los libros de texto de ciencias, y un juez obligó al sistema escolar de Dover, en el estado de Pensilvania, a eliminar el requisito de que los profesores de ciencias leyeran un descargo de responsabilidad en sus clases. Alabama votó a favor de reconfirmar el uso del descargo en 2005 en medio de las batallas legales en el condado de Cobb y en Dover. La etiqueta de Alabama establece que la evolución es una teoría, no un hecho, y que el material del libro de texto debería  “enfocarse con mente abierta, cuidadoso estudio y consideración crítica”.

Para comprender los efectos de estas políticas de educación en los estados, Rissler analizó datos de cuestionarios completados por 2.999 estudiantes de la Universidad de Alabama. Las preguntas sobre asistencia a la iglesia ayudaban a determinar en qué medida eran religiosos los estudiantes. Y Rissler preguntaba a los estudiantes qué les enseñaban los profesores de ciencia de instituto sobre la evolución para calibrar qué conocimiento de fondo tenían sobre la materia. Las preguntas de la encuesta median también en qué medida comprendían los estudiantes la teoría evolutiva (su conocimiento) y si creían que era cierta (su aceptación).

Rissler concluyó que los estudiantes hondamente religiosos tienen menos probabilidades de entender o aceptar la evolución que sus compañeros menos religiosos. “Los más religiosos saben menos de ciencias”, afirmó. “Los datos son claros a este respecto. Sólo que la gente no quiere oírlo”.

Rissler estimaba también que los enseñantes que imparten tanto creacionismo como evolución “causan más perjuicio que no enseñándoles nada a los estudiantes”.  Sus datos muestran que los estudiantes a los que nunca se les enseñó la evolución —sus profesores se la saltaban- se desempeñaban mejor en los exámenes tanto de conocimiento como de aceptación que aquellos estudiantes a los que se les enseñaba tanto el creacionismo como la evolución en el instituto.

Dan Kahan, un científico cognitivo cultural de Yale, interpreta de modo diferente esta cuestión de la religión y la enseñanza de la evolución; afirma que un concepto como el de la evolución lo pueden entender gentes de todas las edades, aunque crean que no es cierto. En un estudio de 2006, por ejemplo, los participantes que declaraban que respaldaban la teoría de la evolución no tenían más probabilidades de explicar correctamente la teoría que los participantes que declaraban que no. “Resulta muy, muy posible para un educador de ciencias motivado enseñar [la evolución] a un estudiante de secundaria que dice que ‘no cree’ en la evolución”, escribía Kahan en una anotación de su blog. Dicho de otro modo, te puedes quedar con tu creacionismo pero aprenderte también tu evolución.

¿De modo que los estudiantes religiosos comprenden la evolución hasta cuando creen que piensan que entra en conflicto con sus creencias? De acuerdo con mi propia experiencia, como caso de estudio de un creacionista al que le han enseñado la evolución, la respuesta es que no. Rissler lo ha entendido correctamente.

Lo que aprendí en casa y en la escuela era como una niebla que apenas podían atravesar los principios más básicos de biología. En las clases de ciencias, los detalles acababan perdidos en la niebla.

Durante una de las clases de Wortman sobre la selección natural —en la que se mencionaban diferentes tipos de bacterias —me dediqué a hacer garabatos. Normalmente me comportaba como una estudiante que prestaba atención, pero en esto desconectaba deliberadamente de la clase. La materia me hacía sentir incómoda debido a que el proceso de nuevas especies que aparecían por vía de selección natural contradecía directamente lo que me habían enseñado mis padres y mi iglesia acerca de los orígenes de la vida. Desde una esquina de mi hoja con escasas notas me miraba una caricatura de Wortman detrás de unas gafas desmesuradas. Abandonando el retrato, trazaba sombras angulosas que encajaban como piezas de rompecabezas y las rodeaba con círculos de flores y parras. Y entonces me pilló Wortman.

“¿Qué, crees que ya te sabes esto?”, preguntaba indignado, doblándose sobre mi pupitre, en el que estaba el cuaderno que me acusaba. “¿Podrías hacer ahora mismo el examen?”

Yo estaba muerta de vergüenza.

Wortman no me obligaba a hacer el examen ese día, pero si ese hubiera sido el caso, no estoy seguro de que hacerlo antes hubiera afectado a mis notas. Ya había aprendido todo lo que planeaba saber sobre la evolución en la iglesia. Y cuando llegaba el día del examen, si no quería dar la respuesta que yo sabía que Wortman quería en una de sus preguntas de examen, cambiaba su examen para adaptarlo a mi sistema de creencias. Por ejemplo:

Pregunta de examen: ¿Verdadero o falso? Los seres humanos evolucionaron a partir de un antepasado común a los simios.

Utilizaba unos signos de intercalación para introducir mis cambios: ¿Verdadero o falso? Algunos científicos afirman que los seres humanos evolucionaron a partir de un antepasado común a los simios.

Así podía yo rodear con un círculo sin dudarlo: “Verdadero” Y Wortman me lo reconocía plenamente.

¿Qué iba yo aprendiendo, entonces, acerca de la evolución? La iglesia a la que yo asistía con mi familia tenía mensualmente un “Momento de la Creación” en el servicio religioso. Un respetado miembro de de la junta eclesial llevaba a cabo una presentación de cinco minutos sobre temas como los seres humanos que vivían con los dinosaurios o la importancia geológica del diluvio de Noé. Se nos alentaba a enfrentarnos a cualquiera que pareciera asumir que la evolución es verdad con una pregunta sencilla destinada a dejarle sin respuesta: ¿Es que estabas allí? Esa fue la pregunta que yo le hice finalmente a Wortman. El hecho de hacer esa pregunta demuestra lo poco que entendía yo la teoría evolutiva. A nadie le hace falta observar directamente una especie acuática que hace evolucionar lentamente su capacidad de arrastrarse hasta tierra firme para que los científicos conjeturen que los mamíferos evolucionaron a partir de un pez. Como dijo Wortman, podemos observar las pruebas en el registro de los fósiles y sacar conclusiones razonables. Pero siempre dejaba de pensar de forma crítica sobre los detalles en cuanto planteaba mi breve pregunta. No escuchaba la respuesta. Sabía que creía en lo que me había enseñado mi iglesia.

Para los “científicas de la creación” como los miembros de la iglesia de mi familia. El Génesis registra la historia del Universo. En lugar de valorar las pruebas de acuerdo primordialmente con sus méritos científicos, el creacionista bíblico filtra primero la información a través de la Biblia. Si la Biblia —tomada como verdad palabra-por-palabra —contradice toda conclusión científica, es que la evidencia científica tiene que ser falsa. La evolución, con su exigencia de eones de tiempo, no cabe en una comprensión literal de seis días de la historia de la creación del Génesis. De acuerdo con los creacionistas, la Tierra se encuentra en algún punto entre 6.000 y 10.000 de edad, una posición conocida como creacionismo de la Tierra joven.

Un número sorprendente de norteamericanos se identifican con esta postura creacionista de una Tierra joven. En un sondeo Gallup de 2014, el 42 % de los norteamericanos, una cifra que no ha cambiado gran cosa en los 30 años que lleva Gallup realizando esta encuesta, afirmaban que creían que Dios creó a los seres humanos en su presente forma en los últimos 10.000 años. Es una historia bastante reciente comparada con el punto de vista científico de que la vida evolucionó en nuestro planeta hace cerca de 3.700 millones de años, de que nuestro género, Homo, evolucionó hace cerca de 2,5 millones de años, y de que el Homo sapiens surgió hace unos 200.000 años.

Visto retrospectivamente, la iglesia de mi familia no era el mejor lugar para aprender ciencias con solidez. Cuando me marché de casa y me vi expuesta a otras ideas fuera de mi familia e iglesia, acepté gradualmente que la diversidad y la complejidad de la vida en la Tierra fueron evolucionando a lo largo de millones de años de selección natural. Con todo, tengo que reconfigurar mi cabeza cada vez que en un museo leo una etiqueta que describe a un fósil con millones de años de antigüedad o veo un programa de ciencia en la televisión que llama a los pájaros descendientes de los dinosaurios.

Todavía estoy aprendiendo a comprender los orígenes de la vida a través de las lentes de la teoría evolutiva, en vez de como un acto de creación de seis días. Y cuando era una estudiante creacionista en la clase de biología del instituto, me resultaba imposible conciliar mi creencia en la divina creación con el conocimiento de la evolución, tal como sugiere el estudio de Rissler. Memorizaba sólo lo que me hacía falta saber para el examen, encontraba una manera de contestar a las preguntas del examen sin comprometer mis creencias, y después descargaba la información de mi memoria.

Wortman me dijo que algunos de sus estudiantes religiosos del instituto luchan, como hice yo, por integrar lo que les dicen sus padres o iglesia y lo que él enseña en sus clases de ciencias. “A los estudiantes les crea mucho conflicto. Piensan en sus creencias en vez de en la teoría”, reflexionaba Wortman. “Eso crea un bloqueo. Ya tienen la mente preparada, así que simplemente te rechazan”.

Wortman recordaba una clase que había dado en octubre a sus alumnos de décimo curso acerca de la edad de la Tierra. Un estudiante se le acercó después de clase y le explicó que no estaba de acuerdo con que la Tierra tuviera 4.500 años de antigüedad.

“Le pregunté al chico qué edad creía que tenía la Tierra. Dijo que 10.000 años”, refiere Wortman. “No hice más que contarle lo que dice la ciencia”. “Luego le dije, ‘No dejes que entre en conflicto con lo que te enseñan en casa’”.

Por desgracia, para los estudiantes a los que se les enseña la visión creacionista de Tierra joven en casa o en la iglesia, ese consejo es sencillamente imposible. No podrán librarse de la contradicción entre 10.000 y 4.500 millones de años, porque esas dos cifras no pueden conciliarse. Y seguirán levantando sus temblorosas manos para preguntar: “¿Estuvo usted presente?”.

junio 30, 2015 at 4:32 am Deja un comentario

Los maestros de La Matanza escracharon a Daniel Scioli y le impidieron filmar un spot publicitario en una escuela de la zona

SUTEBA La Matanza(Sindicato Unificado de la Educación de la provincia de Buenos Aires -SUTEBA-, seccional La Matanza. Buenos Aires, viernes 26  de junio de 2015)- Ante el anuncio de que se filmaría un spot publicitario de Daniel Scioli, una delegación de Suteba La Matanza junto a padres de la comunidad nos hicimos presentes en la Escuela número 146, de la Ciudad Evita,  para reclamarle al gobernador por los sueldos adeudados, los problemas de infraestructura, etcétera.

Ante la presencia de esta delegación, y la indignación que provocaba el equipo de filmación dentro de las aulas, el gobernador no se hizo presente y el equipo de filmación se retiró del establecimiento.

Por otro lado, repudiamos enérgicamente la presencia de la policía dentro de la escuela, quien recién se retiró luego de que los directivos de ambas escuelas (primaria y secundaria) se lo exigieran.

junio 29, 2015 at 6:37 pm Deja un comentario

Chile: huelga del profesorado y proyecto de ley de carrera docente

Chile(Kaosenlared. Barcelona, sábado 27 de junio de 2015)- En la cuarta semana de paro indefinido el profesorado ha logrado mantener su cohesión organizativa y discursiva, exigiendo el Retiro del Proyecto de Ley de Carrera Profesional Docente de la tramitación parlamentaria a la que fue ingresado el 21 de abril pasado. Sin embargo, el Gobierno y la clase política en su conjunto han rechazado esta exigencia en bloque.

El Ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre se exhibe llano a las indicaciones que puedan surgir de la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados, la cual ha suspendido la votación en general del proyecto y ha publicado las “Condiciones básicas para continuar la tramitación del Proyecto de Ley”. Sin embargo, estos anuncios tienen una función engañosa y dilatadora, y el resultado esperado es la confusión, además de la merma de la confianza de los maestros y maestras en sus propias acciones. No obstante, aun con las últimas declaraciones de Jaime Gajardo, presidente del Colegio de Profesores, respecto a “ir buscando salidas alternativas” al retiro del proyecto, el movimiento no ve atenuada su fuerza. Las bases docentes, el año pasado, ya tuvieron una experiencia en la cual se sobrepusieron a la dirigencia nacional más comprometida con el Gobierno de turno que con el gremio.

Por su parte, la prensa empresarial ha hecho la labor acostumbrada en este tipo de escenarios, desacreditando sistemáticamente la labor docente, tergiversado sus demandas, bloqueado la difusión de sus acciones y estableciendo conclusiones sobre el conflicto a partir de afirmaciones de agentes ajenos al profesorado. En toda esta campaña difamatoria han resonado opiniones referidas al incumplimiento de las expectativas propias del sistema escolar, responsabilizando al profesorado de ello. Ante este escenario, en muchos debates docentes, se reconoce que el fracaso del sistema escolar ha sido el factor que ha arrastrado a gran parte de sus actores a la frustración y al agobio, por lo cual éste debe ser revisado y transformado.

Una crisis que explota en la cara

Evaluación Docente, Jornada Escolar Completa, Subvención Escolar Preferencial, Agencia de Calidad y Superintendencia de educación, son algunos de los conceptos con los cuales la población partícipe del sistema escolar se ha familiarizado en los últimos años. Si bien, estos representan medidas gubernamentales destinadas al “fortalecimiento y mejora de la educación”, parecen haber profundizado la precariedad y las tensiones al interior de las instituciones escolares, pues las relaciones sociales extendidas en su interior están marcadas por el agobio, la frustración, la sensación de encierro y la realización de acciones improductivas, arbitrarias y absurdas.

Todas las medidas, que hasta ahora intervienen en el quehacer escolar, han sido ineficaces para los propósitos con que se han justificado. Y, junto con ello, la inversión hecha para su implementación, sólo agrava el diagnóstico. Pero la institucionalidad y sus autoridades no ejercen autocrítica, pues cumplen con su propósito y función: reproducir los hábitos y procedimientos que garantizan la dominación de la mayoría de la población, a través del reforzamiento conductual y la difusión de interpretaciones de la realidad funcionales a la subyugación, y el lucro a partir de los subsidios estatales. Es en este contexto en que la figura del docente aparece como un agente ineficaz para lograr los fines del sistema educativo declarados por el Estado.

La inexistencia de una organización de docentes que promueva la generación de acciones y un discurso común en función de sus intereses de clase, o sea, como trabajadores miembros de la misma clase de la cual provienen los estudiantes con quienes laboran, ha desembocado en que no puedan emitir respuestas ante los ataques sistemáticos que sufren. El profesorado, en general, tampoco ha disputado espacios de decisión al interior de las instituciones escolares ni ha buscado articularse con estudiantes en la lucha por revertir imposiciones perjudiciales, tales como la Jornada Escolar Completa o el entrenamiento para rendir el SIMCE.

La ausencia del profesorado en el debate de los temas candentes del sistema escolar, el rol “consultivo” al que los relegó el Estatuto Docente y la inexistencia de una orgánica que propenda a la transformación de este escenario, es el contexto en que el Gobierno, junto a la clase política y un sector de organizaciones tecnocráticas, tales como “Educación 2020″ o “Elige Educar”, intentan imponer el Proyecto de Ley de Carrera Profesional Docente en cuestión.

El proyecto [Aquí se puede leer un resumen.]

El proyecto de ley establece un nuevo trato con los docentes donde prima la desconfianza hacia sus capacidades y su labor, generando un clima de vigilancia y sometimiento absolutamente insano para cualquier comunidad escolar. El gobierno y la clase política, junto con negar a la comunidad escolar la intervención en la política escolar en función de sus intereses, ha tomado al profesorado como chivo expiatorio para eludir sus propias contradicciones. Y, particularmente, la individualización de la evaluación obedece a este fin.

Uno de los elementos que caracterizan a este texto es la constitución de tramos de desarrollo profesional a los cuales los profesores podrán acceder como resultado de la rendición de pruebas disciplinares y la entrega de portafolios con la planificación de supuestas clases según el marco exigido por el Ministerio. A los profesores recién egresados que se mantengan por tres o cuatro años (en el caso de no haber tenido acompañamiento de un “mentor”) en el grado de “principiante”, sin pasar a algún tramo, serán desvinculados. En cuanto a los profesores en ejercicio al momento de ser aprobada la ley, que se mantengan en el tramo “inicial” por más de 9 años, es decir, por el período de dos evaluaciones, también deberán ser desvinculados.

Los supuestos aumentos de sueldo que se mencionan en el proyecto de ley son calculados a partir de situaciones extraordinarias, pues se han establecido para docentes con 30 años de antigüedad en el sistema subvencionado por el Estado y con 44 horas de contrato. Por cuanto, las asignaciones a percibir por el común de profesores serán mucho menores.

También, los maestros rechazan que buena parte de su salario estará determinado por la pertenencia a alguno de estos tramos, los cuales se presentan como metas y logros individuales dentro de una labor que es necesariamente colaborativa. De este modo, el Gobierno de Bachelet cumple con el ideario neoliberal de convertir al profesorado en un sector a disposición de asignaciones por desempeño individual, y así proyectar en la masa de estudiantes las conductas que están implicadas en ello para que sean, finalmente, naturalizadas y adoptadas por estos.

El proceso de evaluación y capacitación de profesores estará dirigido por el CPEIP, el cual operará como un “certificador” del desempeño docente y también de las instituciones privadas que operarán como contratistas del Ministerio de Educación en estas funciones, dando lugar a un nuevo nicho comercial al interior del sistema escolar.

Otro factor que contribuye al rechazo al proyecto legal es que no establece un aumento sustantivo de horas no lectivas, pues plantea que desde el 2016, las horas de trabajo podrán dividirse en la proporción de 70/30, es decir, 70% del tiempo en labores lectivas y el 30% de horas no lectivas. Si se considera que los profesores han exigido una proporción de 50/50 y actualmente existe una proporción de 25/75, el avance es prácticamente nulo.

Tal como ha afirmado Eduardo González Navarro, Director del Comunal Valparaíso del Colegio de Profesores y vocero del Movimiento por la Unidad Docente, la carrera docente que rija la trayectoria profesional del profesorado nacional debe:

– Ser universal vinculante, o sea, válida y obligatoria para los profesores del sector municipal y particular subvencionado, terminando con las injustas diferencias entre docentes de uno y otro.

– Centrarse en el ejercicio pedagógico colaborativo, que reconozca la docencia como una práctica dialógica-reflexiva e incluso transformadora;

– Asegurar estabilidad laboral;

– Garantizar óptimas condiciones de enseñanza (50-50 horas lectivas no lectivas, disminución de estudiantes por sala, etc.);

– Basarse en una estructura salarial con predominancia absoluta del sueldo base por sobre las bonificaciones variables y,

– Asegurar un retiro y jubilación digna.

Estos son algunos de los elementos que los profesores anhelan integrar en su Ley de Carrera Docente y que el lesivo proyecto no contiene.

Desmunicipalización

Además del proyecto al que nos hemos referido recientemente, hay otro, el de la desmunicipalización de la educación, el cual contempla la creación de un Servicio Nacional de Educación Pública que tendrá representaciones a través de los Servicios Locales de Educación (SLE), agrupados según “distritos escolares” enmarcados en comunas, provincias o regiones, según la cantidad de matriculados en el actual sistema. Específicamente, se estima que un SLE puede constituirse con un mínimo de 8 mil estudiantes matriculados y máximo de 200 establecimientos.

La exigua información con que cuenta la comunidad respecto a este plan es sintomático del secretismo predominante en su preparación. De acuerdo a una presentación del asesor de Eyzaguirre, Rodrigo Rocco, podemos informar que, si bien persistirán estamentos como las Secretarías Regionales de Educación y las Direcciones Provinciales, éstas tendrán un rol acreditador y fiscalizador, respectivamente, y la función administrativa la tendrán los SLE.

Los SLE recibirán los recursos correspondientes a las subvenciones por estudiantes matriculados en su distrito y su administración estará a cargo de un Director Ejecutivo, quien suscribirá un “convenio de desempeño” ante el Servicio Nacional con metas nacionales y locales. Los Directores de los SLE serán seleccionados por el sistema de Alta Dirección Pública y su cargo tendrá una vigencia de cinco años, renovables.

Dentro de los SLE tendrán lugar los Consejo Locales, compuestos por el alcalde y concejales; representantes de padres y apoderados; de universidades y CFT públicos; del GORE; de organizaciones de trabajadores y empresarios; y de las Uniones Comunales. Su función será las de asesorar al Director Ejecutivo y sus facultades serán las de realizar observaciones sobre el plan estratégico y su presupuesto, solicitar información sobre la gestión del SLE y pedir la remoción del Director Ejecutivo ante el Servicio Nacional.

Como se puede apreciar en la composición de este estamento, los actores que intervienen directamente en el ámbito escolar no tienen representación alguna y, aunque la tuvieran, no sería significativo por las facultades irrelevantes que el Consejo tiene. Los SLE no serán más que sucursales de un gran centro y su función estará normada por los mentados “convenios de desempeño”, sin canales ni espacios para la participación vinculante de la comunidad afectada por el contenido de su programa.

La estructura descentralizada del nuevo “servicio” conserva el principio característico del Estado neoliberal: la subsidiariedad, a través de la cual continúa garantizándose el negocio con lo que debería ser un derecho, o sea, una garantía sobre la cual la población pueda decidir la manera más adecuada de ocuparla.

Un saco de grasa

Cuando la sociedad exige plasmar su voluntad en la política, la clase gobernante genera nuevos obstáculos para que los intereses de la mayoría no amenacen el control de los procesos y los pingües negocios a costa del erario público.

El ámbito educacional ha sido el área sobre el cual se han disputado sucesivas luchas, sin que sea suficiente la protesta y la movilización demostrada hasta ahora para alcanzar la conquista de una educación pública al servicio de la comunidad. La clase política adopta la técnica del “saco de grasa” que, al decir del periodista Ruperto Concha, ésta se muestra “capaz de absorber muchos golpes sin inmutarse, sin cambiar ni de forma ni de contenido, hasta que el que lo golpea se queda sin fuerzas y sin haber conseguido nada”.

Pero no todo está dicho ni hecho, los sectores sociales que se han puesto en movimiento están conociendo sus propias capacidades y expandiéndolas. La masividad que ha alcanzado el paro docente y el paro de estudiantes de pedagogía representa un salto en la disposición a luchar, pero no es suficiente. Es urgente ampliar la organización hacia sectores hasta ahora dispersos y avanzar hacia una crítica radical del sistema escolar, es decir, desde su raíz. Esta será la única forma de sobreponerse a este abyecto “saco de grasa” en que ha devenido la clase política y sus instituciones.

junio 29, 2015 at 4:04 am Deja un comentario

Boleto gratuito para la comunidad educativa en Buenos Aires: maniobra contra docentes y auxiliares

Boleto gratuito para la comunidad educativa en Buenos AiresVAMOS POR UN BOLETO GRATUITO PARA TODA LA COMUNIDAD EDUCATIVA

Luego de que más de 8.000 estudiantes y trabajadores de la educación movilizáramos a las puertas del Senado a exigir la definitiva sanción del Boleto Educativo Gratuito, que fuera aprobado por unanimidad en Diputados, el proyecto fue tratado la semana pasada en el recinto.

Frente al reclamo de trabajadores y jóvenes hemos asistido a una maniobra del vicegobernador Juan Gabriel Mariotto que preside el senado. El día previo a la sesión del 4 de junio la Comisión de Presupuesto votó un dictamen que mutila el proyecto original excluyendo a la docencia y los auxiliares del beneficio. Es un intento de dividir al movimiento generado por la coordinadora que reúne a los Suteba combativos, la FULP (Federación Universitaria de La Plata), ATE (Asociación de los Trabajadores del Estado) y otros gremios estudiantiles, junto con la banca del FIT (Frente de Izquierda  y los Trabajadores). En la sesión los senadores -que pertenecen a los mismos bloques políticos que en Diputados aprobaron el boleto gratuito para toda la comunidad educativa- dieron media sanción a un boleto estudiantil limitado (de 45 viajes por mes), que deberá pasar ahora por la cámara baja.

El argumento para el recorte del proyecto es falaz, toda vez que alude a un problema presupuestario cuando el número de trabajadores constituye el 10% de la cantidad de estudiantes que se verían beneficiados por el boleto gratuito, y de conjunto este derecho representaría un costo de una proporción mínima respecto de los subsidios millonarios que reciben las empresas por parte del Estado. Deslizaron incluso otro fundamento, netamente antiobrero, alegando que sentaba un mal precedente que podría ser tomado por otros sectores de trabajadores. La pelea por un boleto gratuito para docentes y no docentes es un elemento importante de defensa de la educación pública. Los básicos de docentes y auxiliares están 5 veces por debajo de la canasta familiar.

Boleto gratuito para la comunidad educativa en Buenos AiresTratan de limitar el alcance de un proyecto de ley que a instancias del Frente de Izquierda ha instalado este reclamo histórico en una agenda dominada por el ajuste y el endeudamiento, para cubrir el déficit fiscal. El boleto gratuito estudiantil, que sería de todas maneras una victoria parcial muy importante, todavía no ha sido aprobado, y debemos organizarnos contra nuevas maniobras o dilaciones que puedan presentarse.

Entramos en una nueva fase de esta lucha, que nos plantea redoblar los esfuerzos para conquistar efectivamente el boleto educativo gratuito, sin recortes ni dilaciones.

Tribuna Docente, La Plata, junio de 2015

junio 28, 2015 at 2:34 pm Deja un comentario

Después de las luchas estudiantiles de 2011: luchas sociales y proceso constituyente en Chile (entrevista con los historiadores Franck Gaudichaud y Sergio Grez)

Entrevista realizada por Giulia Willig para el periódico SolidaritéS (Suiza / www.solidarites.ch), a Sergio Grez, profesor de historia en la Universidad de Chile (Santiago) y Franck Gaudichaud , profesor de Estudios Latinoamericanos en la Universidad de Grenoble (y actualmente investigador visitante en la Universidad de Chile), sobre la situación política y social en ese país a raíz del gran movimiento estudiantil de 2011.

-¿Dónde está el movimiento estudiantil chileno hoy?

Franck Gaudichaud: -Históricamente, el movimiento de los estudiantes y de los alumnos de secundaria ha sido siempre un actor social muy importante en Chile, incluso contra la dictadura. En la democracia “neoliberal” hubo una recomposición de las luchas estudiantiles, que culminó en 2011 con una movilización masiva respecto de las demandas por una educación pública, gratuita y de calidad. Hoy en día, el movimiento está luchando de nuevo, muy activo, con ocupaciones de escuelas y universidades, después de haber tenido durante un tiempo un poco de dificultad para enfrentar el nuevo escenario político con la elección de Bachelet, quien recuperó, en parte, algunas de las grandes reivindicaciones, por ejemplo sobre la reforma educativa, pero integrándolas a una perspectiva social-liberal que no rompe en lo absoluto con la democracia neoliberal y la educación de mercado. Después de las luchas de 2011-2012, muy masivas y radicales, que hicieron temblar el conjunto del sistema político, el año pasado fue una fase de ajuste, ya que la CONFECH (Confederación de Sindicatos Estudiantiles) debió enfrentar un escenario en el que el Gobierno propuso “desde arriba” sus reformas y ya no el movimiento. Los dirigentes del movimiento estudiantil cayeron, en parte, en la trampa del “diálogo” establecido por el ministerio de Educación. Por otra parte, algunos líderes del movimiento estudiantil de 2011, como Camila Vallejo (PC), por ejemplo, están en el parlamento y/o la coalición de Gobierno. Este año, vemos que los sindicatos de estudiantes han retomado el impulso, con una dinámica de luchas y directrices más claras, y desde el mes de mayo con manifestaciones masivas de más de cien mil personas…

Otro elemento notable es que -después de 2011- algunos líderes se integraron institucionalmente (al Parlamento y/o al ejecutivo), son fuerzas políticas a la izquierda del Partido Comunista que dominan la CONFECH, por lo tanto, independientes de la coalición de Gobierno. Entre ellas, la Izquierda Autónoma, el Frente de Estudiantes Libertario (FEL), la Unión Nacional de Estudiantes (UNE) y pequeñas organizaciones revolucionarias, como el Guachuneit. Así, es la “izquierda de la izquierda” la que tiene peso en la CONFECH, lo que puede anunciar un año de enfrentamientos más directos con Bachelet y su programa de reformas. Dicho esto, hay límites a esta aparente “radicalidad”: primero en términos políticos, pero también en términos de representatividad de las federaciones estudiantiles, debido a que el índice de abstención en las votaciones estudiantiles es muy alto…

Sergio Grez: -El movimiento estudiantil chileno para la educación pública, gratuita y de calidad para todas y todos, conoce, como todos los movimientos sociales, avances y retrocesos. Luego de fines del 2011, vivió un cierto reflujo debido a los resultados de las movilizaciones de ese año. Tuvo la sensación de no haber conseguido ningún resultado concreto. Sin embargo, el movimiento continuó con mucha fuerza en el año 2012. En 2013 estuvo en calma, en gran parte porque era un año electoral, que por lo general no es propicio para los movimientos sociales. Luego, en 2014, Bachelet asumió la presidencia por segunda vez con, hay que destacarlo, sólo el 25% de los votos potenciales, ya que la tasa de abstención alcanzó el 60%. La nueva coalición gobernante, la Concertación travestida en “Nueva Mayoría” a la cual se ha integrado el Partido Comunista (PC), retomó, con un montón de engaños, algunas consignas del movimiento estudiantil, lo que ha alimentado esperanzas en el movimiento social, con más razón desde la integración del PC.

El año 2014 estuvo marcado por movilizaciones bastante débiles y por el diálogo con el ministro de Educación de entonces, Nicolás Eyzaguirre. Exmilitante del PC, militante del PPD (Partido por la Democracia), es un economista de renombre de reconocida tendencia neoliberal, antiguo alto funcionario del FMI; también ocupó un cargo importante en el Canal 13, uno de los principales canales de televisión pertenecientes al grupo Luksic (primera fortuna de Chile).

Aunque la llegada de Bachelet al poder, y de Eyzaguirre a la educación, sin duda dio un impulso al movimiento estudiantil, este se ha encontrado, en mi opinión, atrapado en un diálogo de sordos. Esto no quiere decir que no hubiera protestas, pero fueron pocas y relativamente menores. El movimiento estudiantil prácticamente no obtuvo nada en 2014, salvo la derogación de un decreto que hacía la organización de los estudiantes más difícil. Esta es la única conquista del año anterior. El año 2015 se anuncia mejor: varias protestas grandes se han desarrollado desde el mes abril, manifestaciones a las cuales se han unido otros ciudadanos, los que han aprovechado esta coyuntura para demostrar su desacuerdo fundamental con la política gubernamental. El pasado 21 de mayo Bachelet pronunciaba un discurso presidencial ante el Congreso en Valparaíso, mientras una movilización masiva se desarrollaba en las calles, la cual enfrentaba una fuerte represión. Una joven resultó gravemente herida mientras otro manifestante se encuentra todavía en estado de coma. Esto no deja de recordarnos la represión policial del Gobierno derechista de Piñera, pero también la del primer gobierno de Bachelet en contra del movimiento de los “pingüinos” de 2011 (movimiento de los estudiantes de secundaria). El movimiento estudiantil está empezando a despertar, varias facultades están en huelga y las movilizaciones se siguen. Creo que el movimiento estudiantil fijará el tono de este año, ya que se niega a la reforma educativa propuesta por el Gobierno. Se niega a que la gratuidad se obtenga a través de subvenciones, como desea el Gobierno. Reivindican la gratuidad como un derecho social universal garantizado por el Estado y consagrado en la Constitución. La movilización de los estudiantes está, por lo tanto, intrínsecamente ligada a la reivindicación de un cambio de Constitución.

Chile-Hoy el movimiento estudiantil tiene pretensiones más amplias que las relacionadas con la educación…

FG: -No hay verdadera ruptura entre 2011 y hoy en día: los estudiantes continúan exigiendo una educación gratuita, pública y de calidad, lo que también equivale a cuestionar la reforma de Bachelet que no afecta el mercado de educación, pero que cuenta solamente introducir la gratuidad para una parte de los estudiantes, subvencionando la demanda aún más ampliamente.

Las movilizaciones actuales intentan también profundizar lo que se intentó en 2011: vincular sus demandas concretas con el conjunto de la sociedad, defendiendo, por ejemplo, la nacionalización de los recursos naturales y del cobre, o una reforma fiscal redistributiva, bien lejos de la preconizada por Michelle Bachelet, que no toca a la mayoría de los grandes patrones. Es por esto que se llama a la unificación de las luchas sociales y populares. En este sentido hay un intento, aún tímido, dentro de la Mesa por la Educación, con el objetivo de intentar ganar el apoyo de los trabajadores o de los pobladores (movimiento de los pobres urbanos). Es importante ver la presencia de los profesores y sus reivindicaciones en las protestas. Son los profes que desde semanas están liderando huelgas y marchas en torno al proyecto de reforma del estatuto docente y, más allá, sobre que educación construir en Chile. También es notable los cortes de rutas y barricadas que realizaron juntos organizaciones estudiantiles, sindicales y de pobladores en torno al rechazo de la actual reforma laboral. Es un proceso interesante, incluso si vemos que todavía es difícil de implementar una unificación más profunda y masiva entre resistencias estudiantiles y de asalariados.

Debemos recordar que nos encontramos en un contexto en que la CUT, la principal central sindical, está dominada por la Democracia Cristiana (DC) y el PC, al igual que la dirección del Colegio de Profesores, que no tiene ningún interés en crear dificultades a “su” Gobierno. Las debilidades o dispersión del movimiento sindical de los trabajadores también repercuten en la posibilidad de crear un arco de fuerzas más amplio, de clase. Sin embargo, existen en el movimiento sindical sectores rupturistas, combativos, que se desarrollan (por ejemplo la Unión Portuaria), y que llaman claramente a dinamizar los conflictos capital-trabajo, al mismo tiempo que apoyan un cambio en el modelo de educación, realizan llamados a la nacionalización de los recursos naturales, el fin de las jubilaciones controladas por los fondos de pensiones, el derecho a la autodeterminación del pueblo mapuche, etc. Hay que subrayar también la fuerza de las luchas territoriales y por la vivienda con movimientos como Andha Chile o el MPL ( Movimiento de Pobladores en Lucha) o las resistencias en contra de megraproyectos mineros y energéticos. La demanda que podría federar, en parte, a todos estos sectores es la reivindicación de una asamblea constituyente, pero que sea popular, desde abajo y democrática. El camino aún es largo…

SG: -Desde 2011, el movimiento estudiantil logró llevar adelante el tema de la educación, lo que constituye un gran paso adelante. Hasta principios de 2011, nadie en Chile se atrevía a tratar la educación como un tema político clave. Gracias a los esfuerzos de unos pocos meses, la situación ha cambiado drásticamente. Hoy en día, todo el mundo, desde la extrema izquierda a la extrema derecha, está de acuerdo en que es un tema fundamental. Al mismo tiempo, el movimiento estudiantil ha logrado hacer emerger más preguntas sobre el tema de la financiación de la educación. Ellos han hecho propuestas muy concretas y elaboradas de manera seria, en particular el proyecto de reforma fiscal y de nacionalización del cobre. Hoy en día, algunos sectores han llegado a reivindicar una asamblea constituyente. Dicho esto, desde un punto de vista práctico, hay que reconocer que desde 2011 no ha habido avances notorios en la construcción de vínculos entre los movimientos sociales. Se han realizado intentos por parte del movimiento estudiantil para acercarse a otros movimientos sociales, por ejemplo con los mapuches, con el movimiento de los profesores, por supuesto; y algunas veces con las luchas de los trabajadores, por ejemplo los de los puertos. Pero, en mi opinión, estas relaciones son todavía débiles, no hay vínculos estables, orgánicos y permanentes entre estos movimientos sociales: es algo que aún necesita desarrollarse.

-¿Cuáles son los otros movimientos sociales?

SG: -Entre los movimientos más importantes en la actualidad, se encuentra en primer lugar el de los mapuches, que no es estrictamente social, ya que se trata de una demanda política nacional por la autonomía y la reconquista de ciertos derechos que les han negado, en particular el derecho a la tierra y los derechos políticos. También existe un fuerte movimiento contra el centralismo del Estado. El movimiento de los trabajadores portuarios es muy interesante. En Chile, el mar ha sido privatizado, pertenece a siete grandes grupos económicos, mientras se han dejado sólo pequeñas porciones de la costa para los pescadores artesanales. El movimiento se ha organizado en los últimos años en torno a los sindicatos portuarios, que no tienen estatuto legal, pero que reúnen a sindicatos que sí lo tienen. Este ha conducido importantes huelgas y movilizaciones en 2014. Se trata de un movimiento notable porque desde un punto de vista político ha logrado poner en peligro los intereses de los grandes exportadores (frutas, madera). Pero también porque logró movilizar a los trabajadores a lo largo de la costa, en solidaridad con los trabajadores del puerto de Mejillones, que pedían una hora para el almuerzo en lugar de los actuales 30 minutos. Casi todos los puertos de los trabajadores se movilizaron para apoyarlos. Es un movimiento que ha sabido revivir las tradiciones de solidaridad entre los trabajadores, rotas por la dictadura y por el modelo neoliberal de la democracia actual.

-¿Cuál es el estado actual de las fuerzas de la izquierda radical?

FG: -En primer lugar, hay que decir que el estado actual, todavía frágil, de las luchas de clases es un primer límite para favorecer la recuperación y recomposición de las fuerzas políticas de las izquierdas anticapitalistas, que permanecen muy dispersas y divididas. En este contexto es difícil prever una unificación “en frío” de las izquierdas radicales, de las cuales los contornos aún no se han definido. Por ejemplo, si se habla del movimiento estudiantil, ha habido intentos, como el Bloque de Conducción, que reagrupaba, hasta hace poco, a la Izquierda Autónoma, la Unión Nacional de Estudiantes (UNE) y el Frente de estudiantes libertarios (FEL). Juntos disponían de una hegemonía relativa en la dirección del movimiento estudiantil. Pero este frente, que puede calificarse como “antineoliberal amplio”, se rompió hace unos meses debido a falta de coherencia estratégica e interna. En términos más generales, la unificación es también muy difícil entre muchos pequeños grupos revolucionarios o colectivos de diferentes culturas políticas que a menudo poseen una influencia limitada a tal o tal sector. Estas fuerzas son todavía minoritarias, pero algunas han crecido desde 2011, alimentadas por la reactivación de las luchas sociales.

La cuestión es cómo desarrollar hoy en Chile una izquierda anticapitalista y autogestionaria, ni dogmática o sectaria, ni tampoco electoralista u oportunista, capaz de poner en debate en el bajo pueblo de Chile un programa político de ruptura clara, de transición poscapitalista, y a la vez de ayudar a corto plazo al desarrollo de acciones unitarias, de frente social y político, útiles al reforzamiento de los movimientos populares y de conquistas concretas. Esto con el fin de superar las reivindicaciones sectoriales, pero también el ensimismamiento militante y el repliegue organizacional. Es difícil, ya que algunas cuestiones estratégicas claves siguen siendo controvertidas: ¿Cómo hacer frente al nuevo ciclo político marcado por el “transformismo” del gobierno Bachelet, en una perspectiva no solo antineoliberal pero anticapitalista? O: ¿quiénes son los “sujetos” de transformación social por la que estamos luchando en el Chile actual? Las izquierdas radicales o revolucionarias nacionales tienen también, a veces, dificultades para incorporar temas fundamentales como la ecología, el ecosocialismo, el feminismo, el patriarcado o para llevar a cabo un trabajo internacionalista concreto, lo que dificulta su desarrollo. Si uno quiere presentar en términos generales el panorama – todavía muy fragmentado – de estas izquierdas políticas, encontramos organizaciones que provienen de lo que podríamos llamar el “neomirismo” (y que van desde el centro-izquierda, los antiliberales hasta fuerzas guevaristas) ; existente una corriente libertaria muy dinámica y amplia (desde los anarquistas de “pura cepa” hasta militantes de la Izquierda Libertaria que abogan por una “ruptura democrática”); están también todas las fuerzas que provienen de diversas rupturas del movimiento comunista y del “rodriguismo” [nombre del Frente Patriotico Manuel Rodríguez, NdE] y, finalmente, hay una corriente trotskista (más o menos originaria del “morenismo”) bastante presente y que mira como ejemplo la experiencia del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) de los hermanos argentinos .

SG: -Hay, en mi opinión, una fragmentación excesiva. En Chile, tenemos una izquierda más social que política. Por supuesto, detrás de la izquierda social, hay grupos políticos más o menos grandes, pero están muy dispersos y no tienen la capacidad de ponerse de acuerdo, incluso aunque haya convergencias sustantivas en muchos temas. Las elecciones de 2013 son un buen ejemplo de esto: hubo cuatro candidatos presidenciales de “izquierda” o progresistas, de un total de nueve, todos los cuales propugnaban la asamblea constituyente, pero no han sido capaces de unirse. Cada uno prioriza sus intereses de grupo. La izquierda radical no es capaz de ver las cosas con un poco más de altura, perspicacia y generosidad.

-¿Qué análisis se puede hacer del gobierno de Michelle Bachelet?

FG: -El Gobierno de Bachelet es un Gobierno social-liberal de coalición que va del centro-derecha (con la DC) al PC y se inscribe en el marco del modelo capitalista neoliberal semiautoritario instaurado al final de la dictadura. Es por esto que hablo de un “transformismo social liberal” (1). De cierta manera, el ejecutivo responde a las luchas y al “susto” de las clases dominantes en 2011, tratando de estabilizar este modelo a través de reformas parciales sobre temas claves. Este es un punto de polémica con los análisis que hace el PC (que ve reformas progresivas del modelo). Hoy en día, el Gobierno se enfrenta a una crisis de legitimidad sin precedentes desde 1990, con enormes y recurrentes escándalos de corrupción que han afectado a todo el mundo de la política en los últimos meses. Esto puso de manifiesto el nivel de connivencia entre las grandes empresas, el capital y 99% del personal político presente en el Parlamento. Todos recibieron dinero de grandes grupos como Penta, Soquimich, empresas privatizadas o creadas durante la dictadura. Pero la respuesta de Bachelet ha consistido principalmente en un cambio de gabinete, dándole una connotación aún más conservadora que antes a su gobierno: vemos el regreso de los viejos cuadros de la Concertación [coalición de centroizquierda que nació al final de la dictadura, antepasada de la actual Nueva Mayoría NdE] a los puestos estratégicos del poder gubernamental. Algunos sociólogos han visto el gobierno de Bachelet como el signo de una “apertura”, de una cierta renovación. Si bien, es cierto, un nuevo ciclo político ha emergido desde abajo – debido a las luchas sociales -, vemos una gran continuidad en las cúpulas. Por otra parte, los medios patronales y El Mercurio (principal periódico, de orientación derechista, y antiguo apoyo de Pinochet) no se equivocan cuando elogian al ministro de Hacienda, al de Economía y al del Interior.

Esto explica por qué Bachelet realizó muy pocos anuncios durante su discurso presidencial el último 21 de mayo. Todo el mundo se dio cuenta de que no mencionó la asamblea constituyente, que confirma lo que ya sabíamos: habrá probablemente una “nueva constitución” de aquí 4 o 5 años, no olvidemos que todavía está vigente la instaurada por Pinochet en 1981, pero sin una asamblea constituyente como tal. Probablemente habrá “consultas ciudadanas”, participación selectiva, pero la mayor parte de las decisiones serán tomadas a puertas cerradas en el Parlamento, entre expertos, antes de ser –tal vez- sometida a un plebiscito. Para el resto se confirman la mayoría de los puntos negros, sobre la reforma laboral por ejemplo, como se ha denunciado incluso por una parte de la CUT. En el área de la educación, el objetivo es alcanzar el 60 o 70% de gratuidad para estudiantes en 2018, pero todavía en el marco del mercado. El Estado va a subvencionar este “servicio” sin cambiar la estructura de la educación superior, aunque en un principio excluirá a los estudiantes de las universidades privadas, lo que es paradojalmente problemático, ya que es allí donde se encuentra la mayoría de los estudiantes, y a menudo los más pobres.

SG: -Este es un Gobierno reformista que pretende corregir ciertos aspectos del sistema neoliberal para darle una base social y política más amplia y más estable. Si analizamos cada una de las reformas, ya sea en relación con la educación, la fiscalidad, el trabajo, el sistema de pensiones o la salud, se trata de pequeños cambios, pero que no buscan romper radicalmente con el modelo actual. Por supuesto hay un aumento en los gastos sociales desde el final de la dictadura, pero son gastos que en última instancia benefician muy a menudo a los capitalistas. En el caso de la educación, por ejemplo, el Gobierno propone aumentar las becas, con lo que los estudiantes pueden entonces hacer su elección en el mercado de la educación. Se trata de subvencionar la demanda en lugar de reforzar la oferta educacional pública. Hoy el Estado proporciona sólo entre el 10 y el 15% de los gastos de las universidades públicas, mientras que con Allende la participación pública ascendía ¡Al 80%! Es lo mismo para la salud: como los hospitales públicos no pueden responder a todas las necesidades, damos subsidios a los pacientes para que se traten en clínicas privadas. Finalmente esto aumenta las ganancias de las instituciones privadas y debilita al sector público. Ese es el modelo neoliberal, y en este sentido, el Gobierno de Bachelet no es diferente de la derecha. En cuanto al sistema de pensiones heredado de la dictadura, no es un sistema de seguridad social, sino de seguros privados basado en la capitalización individual. No hay repartición solidaria. No obstante, lo que propone Bachelet es que el Estado regule este sistema para garantizar mejores servicios.

Pero esto no va a cambiar nada en cuanto al fondo. Al contrario, debemos devolver el dinero a los trabajadores y crear para ello un sistema de pensiones de repartición, justo y solidario. La derecha también ha comprendido que no tiene mucho que temer del Gobierno de Bachelet. Sus representantes se oponen a ciertas cosas, pero básicamente, apoyan su política. En realidad la derecha tradicional está en crisis profunda, no sólo debido a los repetidos casos de corrupción, sino sobre todo porque la Nueva Mayoría le está robando su rol de representación de las clases dominantes.

-Franck, ¿cuál es la posición del Partido Comunista, que forma parte del gobierno, pero sigue teniendo una fuerte presencia en los movimientos sociales?

FG: -Su posición es bastante compleja. Es el partido más disciplinado en el gobierno de coalición, que implementa las decisiones y apoya Bachelet, pase lo que pase, con más claridad que la DC o el Partido Socialista (PS), que han expresado públicamente sus críticas. Por otra parte, el PC fue recompensado por ello en el nuevo gabinete, ya que tiene dos ministerios, un hecho inédito desde los años 70. Si bien, no hay disidencia interna organizada -que el partido no tolera– existen críticas a media voz en la base, incluidos de cuadros comunales, con respecto a las políticas neoliberales de la coalición gubernamental y el costo que podría pagar el partido por su participación. Por ejemplo, sobre la reforma laboral, considerada muy problemática pes valida varios puntos del plan laboral de 1979, o la ausencia de asamblea constituyente, cuya convocatoria se pospone indefinidamente, etc. Figuras como Camila Vallejo, que tenía una cierta autonomía de expresión, aprobaron el discurso presidencial del 21 de mayo sin pestañear, excepto lamentar que no hubiese un anuncio de asamblea constituyente. La apuesta PC fue volver al Gobierno, con la idea de que las reformas actuales serian un primer paso democratizador. De ahí el debate de fondo: ¿es este un primer paso hacia una primera democratización del neoliberalismo, como sostiene el PC, o por el contrario – como lo ve la izquierda radical – se trata de un intento de estabilizar el sistema heredado de Pinochet y de la Concertación, que se ve amenazado por la recomposición de las luchas sociales y por una creciente crisis de hegemonía? Por último, la integración institucional-burocrática del PC es muy importante, ya que detenta numerosos puestos de funcionarios de gobierno y asesores en el aparato estatal, como también la vicepresidencia de la Asamblea Nacional y carteras ministeriales.

Se beneficia, por ejemplo desde el punto de vista financiero, de su participación en el poder y se ha consolidado como partido institucional “responsable”. Cualquier ruptura con la coalición, si hubiese ruptura, sería aún más difícil y costosa. Por cierto, el PC sigue siendo un actor del movimiento social, con una verdadera capacidad de organización en algunos sectores populares y un gran partido con militantes y cuadros dentro del panorama de la izquierda. Las Juventudes Comunistas tienen una sólida presencia en el movimiento estudiantil y de los secundarios; parte del movimiento sindical está bajo influencia de líderes comunistas (minería del cobre, por ejemplo.) El partido tiene la presidencia de la CUT y del Colegio de Profesores. De cierta manera, el PC es la principal fuerza social del Gobierno, la única capaz de canalizar el movimiento popular. Esto no le impide llamar a movilizaciones, pero estas son a favor del Gobierno y sus reformas…

-La represión de las movilizaciones, especialmente las de los estudiantes, parece haber aumentado últimamente. Dos jóvenes fueron brutalmente agredidos por las fuerzas de orden durante una manifestación, otros casi dejados muertos por la policía…

FG: -De hecho el clima se vuelve tenso, las prácticas represivas se multiplican. Esto, por supuesto, no apareció con Bachelet: este es un problema recurrente y una práctica histórica del Estado chileno. Pero con respecto a la reciente violencia contra los estudiantes, con un joven militante de la UNE que permaneció entre la vida y la muerte durante semanas, hay efectivamente una responsabilidad directa del Gobierno, de los carabineros y del nuevo ministro del Interior. Es también el caso en el sur del país contra los Mapuches. Por cierto, recientemente un carabinero infiltrado reconoció ante un tribunal haber provocado incendios criminales, como parte de las actividades dictadas por los servicios secretos. Un joven mapuche, falsamente inculpado, pasó 11 meses en la cárcel… Y esto es sólo la parte sumergida del iceberg: las prácticas de infiltración policial, de provocación y de represión violenta son casi cotidianas en todo el espacio de las luchas sociales y son todavía una pesada herencia autoritaria prolongada por los gobiernos civiles.

SG: -El poder, sea cual sea, el de Piñera o el de Bachelet, juega el juego del palo y la zanahoria. Por un lado reprime y por otro hace llamados al diálogo. El Gobierno actual es un especialista en “plataformas de diálogo” sobre diversos temas. Su estrategia consiste en dialogar largamente, sin llegar realmente a cosas concretas. Y a veces realiza pequeñas concesiones, sobre todo ahora, con el movimiento estudiantil, donde dispone de una quinta columna formada por los militantes comunistas. Esto no existía en el momento de Piñera, en el que el PC era claramente parte de la oposición. Camila Vallejo, exlíder del movimiento estudiantil, ahora diputada comunista, lo había dicho claramente: “tendremos un pie en la calle, el otro en el Gobierno”. Ahora bien, podemos ver las contradicciones que suscita esto hoy en día: no se puede estar tanto de parte de los estudiantes como del gobierno que los reprime. ¿Quién es el ministro del Interior que Bachelet acaba de nombrar en su nuevo gabinete? Se trata de Jorge Burgos, un demócrata cristiano, que fue uno de los jefes de La Oficina en la década de los 90. Este fue el servicio secreto creado por la Concertación para desmantelar la oposición de izquierda que había tomado armas durante la dictadura, y se habían negado a dejarlas en el momento de la transición, desconfiando de la nueva democracia. Estos grupos fueron infiltrados por sus antiguos compañeros, particularmente bajo las órdenes de Burgos.

-¿Qué más podemos decir sobre la reforma de la Constitución?

SG: -Chile ya ha comenzado un proceso constituyente, pero ahora el reto es cómo llevar a cabo esta reforma. Hay dos formas de hacerlo: una consiste en elaborar una constitución a través de una comisión nombrada por el poder, hacer que se apruebe en el parlamento, y solo al fin llamara votación, en bloque, a través de un plebiscito popular. La otra forma, es elegir una Asamblea Constituyente. Esta sería un cuerpo libre y soberano, cuyo trabajo sería limitado en el tiempo y representaría de forma mucho más democrática a la población. Según las últimas encuestas, el 60% de los chilenos estaría a favor de un proceso de este tipo. El problema es que hoy no existe un marco institucional legal que permita instaurar una asamblea constituyente. Para ello sería necesario encontrar un subterfugio, y esto se puede hacer con una fuerte presión social y política desde la base. Desde 2011, la consigna de una asamblea constituyente posee un creciente apoyo popular. Actualmente, organizamos una “escuela de los constituyentes”, destinada a cuadros para explicar a la gente el interés de defender esta idea, para demostrar que es el espacio donde sus intereses podrían ser defendidos. También se desarrolla una reflexión sobre el medio de llevar a cabo dicho proceso. La idea sería, por ejemplo, la introducción de un quórum de dos tercios para votar un cambio constitucional, y si no se alcanza este quórum, proceder a votaciones sobre cuestiones precisas, en lugar de pronunciarse sólo sobre un paquete final ya completamente cerrado. Esto garantizaría una verdadera participación democrática, lo más amplia posible, retomando un antiguo lema de la época de la Unidad Popular: “¡crear poder popular!”.

(1) F. Gaudichaud, Las fisuras del neoliberalismo. Trabajo, “Democracia protegida” y conflictos de clases, CLACSO, abril de 2015. Conusltar en  http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/becas/20150306041124/EnsayoVF.pdf .

junio 28, 2015 at 4:49 am Deja un comentario

Más de un millar de estudiantes llevaron su protesta desde el Palacio Pizzurno hasta el Ministerio de Educación porteño

(Por María Fernanda Rezzano. Página 12, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, sábado 27 de junio de 2015)- Más de un millar de estudiantes, docentes y padres que conforman la comunidad de colegios secundarios y medios marcharon ayer desde el Ministerio de Educación nacional al de la Ciudad en reclamo de la suspensión del plan de la Nueva Escuela Secundaria (NES) y por problemas edilicios, tras cumplirse 15 días de la protesta por la que permanecen 14 colegios tomados. Una vez llegados al ministerio de la Ciudad, presentaron los reclamos de cada institución e invitaron al ministro Esteban Bullrich a reunirse con ellos.

Estudiantes“Elegimos recorrer los dos ministerios porque es algo que hacemos siempre y porque son dos espacios que tienen responsabilidad directa sobre la educación” dijo a Página/12 Maitén, de 16 años, que cursa cuarto año y es vocera del colegio María Claudia Falcone, un bachillerato con orientación en comunicación social.

“Nosotros dependemos de la Ciudad, que es adonde venimos a apuntar, porque tenemos bien en claro que es el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires el que viene deteriorando nuestra educación año a año”, explicó la joven.

A pocos metros, entre un grupo de chicas con las caras pintadas de colores brillantes, Andrea, de 17, y estudiante de la Escuela de Danzas Mastrazzi, acercó sus reclamos. “Nuestro colegio está tomado desde el 1º de junio. Venimos a exigir una reforma integral y expandida. Queremos que se revea la NES porque es inconsulta y afecta principalmente a los colegios de artes.”

Al canto de “a ver, a ver quién tiene la batuta…” los estudiantes llegaron a Callao y Rodríguez Peña, desde donde comenzaron a avanzar en dirección a la 9 de Julio. En medio del nutrido grupo –del que ocasionalmente se escaparon pequeñas cuadrillas a arrancar los volantes de oferta sexual o a sacar fotos de la convocatoria–, un muñeco de Mauricio Macri viajaba con la mano derecha en alto y un cartel amarillo que decía “Haciendo negocios con la educación pública”.

Marcela, una docente de grabado que trabaja en distintas escuelas de arte, explicó que “venimos a acompañar a los estudiantes, principalmente de orientaciones artísticas”. El ámbito artístico “ni siquiera fue reconocido en la NES, por lo que al menos diez escuelas de arte quedarían anuladas por completo de implementarse este sistema”, expresó.

Lucio y Lautaro tienen 17 años y asisten al Colegio Lengüitas, que está tomado hace 14 días. “Contamos con mucho más apoyo de padres y docentes que otras veces”, explicó Lautaro. “Los reclamos tienen varios ejes, porque está el tema educativo, el tema edilicio y el institucional”, amplió Lucio. Por “tema institucional”, los jóvenes aludieron a las “reiteradas situaciones de amenazas. Las amenazas incluyen llamados a los padres donde les dijeron que si sus hijos siguen tomando van a perder el año”.

Tomás y Nicolás son estudiantes del Otto Krause, Escuela Técnica Nº 1, y contaron que en su establecimiento también hubo “situaciones de amenazas en los momentos de votar si se tomaba o no el colegio. Aparecieron carteles que decían ‘Con el PRO no se jode’ y además asistieron mayores de edad, ajenos a la comunidad educativa, a nuestras asambleas para decir que si se tomaba el colegio la íbamos a pasar mal”, explicó Tomás.

Estudiantes“Nosotros queremos que Bullrich nos atienda, que escuche los reclamos y se haga cargo”, concluyó Nicolás. Luego de caminar varias cuadras, los jóvenes llegaron entre cantos y banderas al Ministerio de Educación de la Ciudad, donde dejaron sus reclamos sin ser recibidos por el ministro.

Antes de la manifestación, legisladores porteños y alumnos de las 14 escuelas tomadas compartieron una conferencia en la Legislatura para denunciar que la mayoría de los establecimientos educativos de la Ciudad tienen problemas de infraestructura.

La Coordinadora de Estudiantes de Base (CEB), que nuclea a los centros de los secundarios porteños, hará hoy un plenario en el colegio Mariano Acosta,que permanece tomado, para “definir las acciones a seguir”.

junio 27, 2015 at 10:36 am Deja un comentario

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