Posts tagged ‘salud’

Dengue y después… ¡el Primer Mundo!



Esta columna ocasional bien se podría intitular con el clásico Mal de muchos consuelo de tontos dado que les trae una amarga noticia de Europa que, en este caso, intenta cumplir la función paradojal de que no nos sintamos tan solos con nuestro temido dengue criollo.
El cable informa que Londres registró un fuerte aumento de enfermedades altamente infecciosas asociadas con el período victoriano (1837-1901), según dieron cuenta fuentes oficiales locales. Las raras enfermedades infecciones registradas en la capital británica incluyen el tifus, la tos ferina, y la fiebre escarlata o escarlatina, entre otras, que llegaron a aumentar hasta en un 166% en los últimos dos años.
Justine Greening, ministra en la sombra para Londres, afirmó que los índices de dichos males victorianos son más altos en la capital británica que en el resto del país. La parlamentaria dijo además que aumentaron en un 214% los casos de parotiditis, a 393 casos en 2008, de 125 el año anterior. Los casos de tos ferina se cuadruplicaron en los últimos seis años, de 63 a 252, en tanto que el número de enfermos por escarlatina ascendió un 153% desde 2005, con 501 infectados en Londres en 2008. Con respecto al tifus, asociado con la falta de higiene y un saneamiento pobre, los casos por esa enfermedad aumentaron desde 2004 a 127 al año.
Los conservadores no perdieron la oportunidad de acusar al gobierno por no invertir lo suficiente en salud pública y por la falta de enfermeras. La mencionada Greening, que representa en el Parlamento británico al barrio londinense de Putney (oeste), afirmó que el aumento de las enfermedades altamente infecciosas y potencialmente letales en Londres “es realmente alarmante”. “El gobierno debe hacer más para garantizar la salud pública de los londinenses”, concluyó.
La moraleja, entonces, y más allá de los tironeos políticos, es que la multiplicación de los casos de dengue, fiebre amarilla, tuberculosis y calamidades semejantes que se producen actualmente en nuestros territorios nos acerca cada vez más al Primer Mundo capitalista. Vaya fortuna.

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abril 16, 2009 at 8:08 pm 1 comentario

El Pentágono es el primer contaminador: no hay yanqui que se precie de tal sin perclorato en sus venas

El perclorato es una sal derivada del ácido perclórico, es uno de los componentes indispensables del combustible para explosivos y cohetes y similares medios de destrucción, locomoción y traslado de cosas diversas a los que suelen ser afectos principalmente los ejércitos. Desgraciadamente no es tan útil para el cuerpo humano: se ha demostrado ya de manera fehaciente que por lo menos afecta el crecimiento y el progreso mental de niños puesto que la sustancia se dedica a destruir la función de la glándula tiroides aquella que regula el desarrollo del cerebro.

Pues bien, ocurre que el perclorato se ha estado filtrando de literalmente cientos de plantas de la defensa y de instalaciones militares a lo largo y lo ancho de los Estados Unidos. En los últimos meses divergentes agencias ambientales, oficiales y no, han informado que el perclorato está presente en los suministros de agua potable y de agua subterránea de 35 estados. Además, el Centro de Control de Enfermedades y estudios independientes detectaron también la presencia de la dañina sustancia en cientos de alimentos, la leche de vaca y la humana. Cuando se traza la raya y se suma, resulta que… todo estadounidense tiene un cierto nivel de perclorato en su cuerpo.

La sorpresa mayor sobreviene cuando se intenta la respuesta a la pregunta acerca de quién es el principal contaminador de los suelos y las profundidades del gran país del norte. Pues resulta que no se trata de algún pérfido e inescrupuloso industrial ricachón a la manera de aquel señor Burns que han inmortalizado los Simpson; el mayor contaminador de los Estados Unidos no es una corporación sino el Pentágono. Se estima que cada año el Departamento de Defensa produce más de 750.000 toneladas de desechos peligrososos, una cifra que multiplica por tres los que “destilan” las tres mayores compañías químicos en conjunto.

A pesar de todo, según la investigación que han llevado adelante Jeffrey St. Clair y Joshua Frank para Counterpunch, la mayor parte de las fuerzas armadas yanquis sigue exenta del cumplimiento de las leyes medioambientales federales y estatales. Por este camino, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) se ha convertido en el principal “cómplice” del Pentágono, y trabaja codo con codo laboran horas extras en lobbies diversos para que la situación no se altere. Durante las últimas cinco décadas el gobierno federal, los contratistas de la defensa y la industria química, que son mucho más que tres, han unido sus fuerzas para bloquear protecciones de la salud pública contra el hoy por hoy ya famoso y popular perclorato.

Los que leemos asombrados los datos desde un lugar alejado de aquellos territorios no podemos, sin embargo, dejar de preguntarnos qué jugos, ahora mismo, corren por la tierra debajo de nuestros pies y por el interior de nuestros intestinos, sobre todo teniendo en cuenta que no todas las naciones cuentan con formas de investigación y control y estadísticas y porcentajes tan precisos como aquellos a los que los pueblos anglosajones son tan afectos.

mayo 23, 2008 at 11:37 am Deja un comentario

¿Salud o bala?

En un contexto de falta de recursos de salud indispensables en todo el país, de equipamiento vetusto o faltante incluso en el área de emergencias, sin camas ni gasas ni remedios, donde se atiende a los pacientes en los pasillos, con un Hospital de Clínicas donde las madres tienen que llevar sus propias estufas a Pediatría para que sus hijos enfermos no pasen frío y un Hospital Español donde los hijos deben llevarse a lavar a casa las sábanas de sus padres jubilados allí internados porque el PAMI no garantiza tal servicio higiénico mínimo, en un país donde se necesitan miles de enfermeras y anestesistas y salas de atención barriales y más grandes clínicas zonales, en ese país el gobierno de Cristina Kirchner acaba de disponer para el financiamiento del célebre tren bala 1320 millones de dólares que, calculan los expertos del área de Salud, podrían utilizarse para contruir 85 hospitales. ¿Entonces?

mayo 11, 2008 at 6:11 pm Deja un comentario



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