Posts filed under ‘Fábulas con y sin moraleja’

Esos trotes

“Miren, lo que distingue a este proyecto de iniciativas parecidas del pasado, es que va más a fondo en su objetivo de subordinar la educación a las necesidades de las empresas. Por eso no es casual que el proyecto coincida con el gran cambio que el gobierno impulsa después de su victoria en las elecciones: la aprobación en el Congreso de una reforma laboral profunda.”

La explicación le salió perfecta, redondita, como si hubiera seguido un guión escrito para vertebrar la exposición. Pero no. Fue así, de un tirón a partir de las preguntas que le plantearon algunos estudiantes del cuarto año sobre el final de la clase anterior, acerca de por qué se había manifestado tan despectiva con respecto a la propagandizada reforma de la escuela secundaria que empieza a rodar el ciclo lectivo que viene.

“El objetivo no es muy diferente al de las reformas iniciadas bajo el menemismo y los gobiernos anteriores, lo que se pretende es adaptar la educación a un denominado mercado laboral que se caracteriza por la descalificación y degradación de la fuerza de trabajo”, concluye.

Después, orgullosa, se mira en el reflejo del vidrio de la puerta y se dice que finalmente no pasó tanto tiempo desde aquel de la militancia política. Se lamenta, entonces, cuando recuerda que hace unas pocas semanas, en la última reunión docente, cuando sus colegas la propusieron como delegada sindical, ella declinó el convite diciendo que gracias pero no, “ya estoy vieja para esos trotes”.

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diciembre 2, 2017 at 3:42 am Deja un comentario

Una modesta proposición oficial

Un lugar destacado tiene en el recientemente lanzado Proyecto General por una Nueva Argentina la reforma educativa. Ésta es otra batalla donde la bandera gradualista -según algunos la califican- pero intensa se va a agitar fuerte. Los cambios en la educación al parecer estarán regidos por un principio irrenunciable: habrá pruebas de “igualación” y de excelencia en todos los niveles. Es decir, la evaluación permanente va a regir tanto para los alumnos como para los maestros y los aspirantes a. Aunque ello signifique nuevos enfrentamientos con los sindicatos docentes.

Uno de los puntos a destacar es que a lo largo de todos estos años, incluidos aquellos muchos del gobierno del Frente para la Victoria, en el Consejo Federal de Educación los representantes de las diferentes provincias, fueran del color político que fueran, siempre encontraron puntos de consenso y acordaron llevar adelante las “reformas” -así, entre comillas- que ahora, envalentonada por su triunfo electoral, la administración Cambiemos busca acelerar. O sea que antes de consensuar nuevos consensos la administración Macri ya está acompañada por la autodenominada “oposición”.

Pero en la promesa oficial las universidades ocupan el podio.

Hace tiempo que, casi ya como una leyenda mitológica, se vienen narrando las penas de los ad honorem, casi veinte mil profesores que dan clases hace años en la Universidad de Buenos Aires sin  cobrar un mango, a la espera de una designación que nunca llega aunque figure entre los ítems destacados del Convenio Colectivo de Trabajo nacional. Ha habido marchas, tomas, petitorios, clases públicas e infinitos etcéteras tendientes a que se visualice el problema y se le dé una solución urgente.

Pues bien, en su discurso “fundacional” de hace unos días el presidente se despachó con la afirmación de que en las universidades argentinas hay “demasiadas designaciones”.

O sea que la modesta proposición para erradicar el problema de los ad honorem que pergeña el gobierno nacional es bien simple: echarlos a todos.

noviembre 22, 2017 at 4:33 am Deja un comentario

Escupo sobre tu tumba, Steve Jobs

Es un puro invento de la publicidad comercial, se dice. Y cada vez la pone de peor humor frente a esas propagandas que se amontonan en las tandas de la televisión en las que viejitas que apenas pueden caminar son genios de la informática. Puro verso, se dice.

Las ancianas meten el dedo rápido y felizmente sobre el enter y sus rostros junto a las pantallas se iluminan de satisfacción.

Su experiencia, claro, es muy otra.

Lo fue el año pasado cuando tuvo que ayudar -es un decir, claro- a su cuñada a completar la inscripción on line de su sobrino. Y el padecimiento se repite ahora que le toca el turno a su hijo más chico.

Concluye que este tipo de trámite informático sigue siendo un problema serio para muchísma gente que, como ella,  no tiene un manejo amigable, como se dice en estos días, con la computadora y muchos menos acceso en su casa, obstáculos que terminan siendo casio insalvables a la hora del acceso a la inscripción. Obviamente no era así cuando eran las escuelas porteñas eran las encargadas de la inscripción y una secretaria o empleada acompañaba en el trámite a las familias.

Si supiera quién es, la mamá encolerizada escupiría sobre la tumba de Steve Jobs.

octubre 22, 2017 at 4:38 am Deja un comentario

Bombas

El lunes la secretaria del colegio comentó en la sala de profesores que la Dirección General de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires, a cargo del recientemente asumido Gabriel Sánchez Zinny, frente al reguero de alertas telefónicas de bomba que ha alterado el normal dictado de clases y conmocionado la vida escolar de las localidades de Morón, Quilmes y Almirante Brown, por lo menos, distribuyó un protocolo de actuación en el que insta a las autoridades de las escuelas a denunciar ante el poder judicial y a funcionarios de la cartera las “situaciones de conflicto o riesgos graves”. Según supo entonces, se trata de una figura establecida en el Reglamento General de las Instituciones Educativas, sin más especificaciones que “situaciones de vulneración de derechos de alumnos” o “delitos en perjuicio de la institución o dentro de ella”. O sea que cualquier malintencionado podría encuadrar legalmente una toma estudiantil “ilegal” dentro de ese rubro, reflexionó el docente y atemorizante temor por apocalípticas explosiones comenzó a mutar en muy otra cosa..

El martes mientras desayunaba leyó en La Nación que, el gobierno bonaerense evalúa “capacitar a personal de la policía local para que pueda revisar una escuela ante una amenaza, con el objetivo de agilizar los procedimientos que, por el momento, hacen personal especializado”. Cuál es la novedad, se dijo, si ya se han denunciado incontables  incursiones policiales a los colegios en el último período, para espiar y hostigar a los estudiantes y maestros protestones.

Mientras se duchaba el miércoles a primera hora estaba seguro de que en cualquier momento el noticiero de la radio iba a difundir un comunicado del Ejército Islámico haciéndose responsable por las amenazas de artefactos explosivos en las escuelas argentinas.

octubre 9, 2017 at 4:44 am Deja un comentario

Contaminación acústica

De pronto advirtió que lo impensable había ocurrido. No tenía la más mínima idea de cómo, pero sucedía, y de manera evidente. Paró la oreja para recoger una vez más la prueba empírica y así fue. Un pequeño milagro, una imposibilidad física. Naufragio de toda insistencia pedagógica -es un decir- que se hundió por el salto de la cantidad a la calidad tan inútilmente sofrenado a lo largo de años.

En ese instante concurren a su memoria  aquellas primeras clases, las del cargo inicial que le tocó en suerte en un colegio privado religioso de Vicente López ni bien se recibió, al cual fue a parar sencillamente porque sus autoridades insistían con tener más docentes varones. En la sala de profesores se la bancaba, jamás le dijo nada al rector, pero salía apurado rumbo al silencio de la plaza que estaba a la vuelta. No soportaba planificar puntillosamente clases que los ruidos y gritos de los adolescentes le imposibilitaban cumplir más allá de una cuarta parte, y le imponían a las clases un ritmo sincopado, un frenético sube y baja acústico.

O las de la escuela pública de la vuelta del monoambiente en Once, cuando cambió su estrategia primera e intentó imponer orden y progreso aullando más que sus alumnos. Cuando creía haber conseguido el cometido, en realidad se trataba de una mera apariencia, puesto que no lo lograba interés alguno en el estudio sino el sueño o la indiferencia.

Y ahora, mientras completa de espalda a los estudiantes una fórmula larga en el pizarrón, nota que el aire está lleno de un murmullo constante y permanente, que en ningún momento se interrumpe. Sigue y sigue. Después de largo minutos de perplejidad comienza a inquietarlo un imprevisto interrogante: ¿y si no cesara jamás?

agosto 15, 2017 at 4:09 am Deja un comentario

Matanceros

Como cucarachas cuando viene la lluvia fuerte y el torrente las arrastra por los caños. Vio a que a sus compañeras les causa gracia la deriva metafórica, de modo que siguió: como cuando en el borde de la rejilla los bichos medio mareados se desparraman como un agua negra…

Lo nuevo es que las nuevas jornadas del paro docente provincial comenzaron en medio de un clima turbio por las amenazas más o menos directas, siempre precedidas de sonrisa de empleado de McDonald’s, de parte del gobierno. Fueron varias las directoras de escuelas de La Matanza quienes denunciaron que -una vez más- a primera hora del día inspectores del Ministerio de Trabajo bonaerense recorrieron los establecimientos para constatar que las puertas estuvieran abiertas, que no hubiera revoltosos en las entradas y de paso sumar el porcentaje de adhesión a la huelga.

Los testigos dicen que cayeron de a montón. Según denunció el SUTEBA matancero los mimos inspectores que jamás recorren las escuelas cuando hay denuncias por riesgo edilicio, agua contaminada, pozos desbordados, paredes electrificadas, baños tapados, aulas que se llueven, esos mismos, de pronto se multiplicaron y saltaban de un lado a otro más rápido que Flash.

En muchos colegios de diferentes distritos el asunto fue peor. No sólo inspectores sino también policías uniformados, de la bonaerense y la local, se apersonaron ni bien se inició la jornada; se atrevieron -como quien no quiere la cosa- a consultar a los directivos acerca del motivo de la falta de actividades y solicitaron información por la cantidad y el listado de quienes habían adherido al paro. Difícil que se hayan llevado algún dato en sus improvisadas planillas.

Que la huelga haya sido impulsada por las seccionales opositoras al oficialismo celeste, conducidas por la izquierda ajena a los buenos contactos oficialistas, seguramente mucho tuvo que ver con la estampida.

julio 13, 2017 at 4:07 am Deja un comentario

Concursos truchos

El comunicado es durísimo, desolador.

Dice que de manera sistemática el gremio viene denunciando aquello en que se han convertido los concursos docentes en la Universidad de Buenos Aires: un elemento disciplinador. Una descarada forma de intervención en el mercado académico que atenta contra la estabilidad laboral en pos de una engañosa calidad académica.

Y detalla que los mismos mecanismos puestos en funcionamiento en concursos precedentes vuelven a desplegarse para dar aspecto de normalidad institucional a las formas más amañadas de favorecer a amigos y entenados.

Los concursos actúan como elemento de presión sobre aquellos profesores que no cuentan con la gracia de la gestión y para el reemplazo de docentes del Ciclo Básico Común por “allegados” a la gestión del rectorado o los decanatos, como ya se ha ocurrido en numerosas ocasiones.

Ninguna de las promesas hechas por el señor rector y el director del CBC valen, porque a la hora de los bifes han negado la presencia del veedor gremial con lo cual no hay garantías de transparencia, ni objetividad ni ecuanimidad…

Por eso, se ha ido agigantando la denuncia de los concursos del Ciclo Básico Común -tanto los llamados concursos de “renovación” que se emplean para desplazar titulares de cátedra que incomodan a la gestión, como los de “nuevos cargos”, orientados a ubicar “titulares afines” y especialmente los antirreglamentarios concursos de auxiliares. En todos los casos tampoco se respeta la posibilidad de participación de los propios docentes del CBC, ni para el debate de jurados, o para el control con un cuerpo de veedores; el accionar de las autoridades demuestra, en consecuencia, que son una truchada

¿Si esto sucede en un concurso de renovación de profesores titulares, qué podemos esperar para los auxiliares? Solo mayor precariedad”, se contesta el ayudante que acaba de leer la declaración sindical. Lo preocupa la asiduidad con que últimamente ha empezado a contar los años que le faltan para jubilarse.

julio 3, 2017 at 5:25 am Deja un comentario

Entradas antiguas



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