En La Plata, casi la mitad de los chicos no tiene vacante en jardines de infantes

enero 12, 2016 at 4:22 am Deja un comentario

La Plata(El Día. La Plata, domingo 10 de enero de 2015)- Dice la Ley de Educación Superior que “todas las personas que aprueben la secundaria pueden ingresar de manera libre e irrestricta a la enseñanza de grado” en las universidades”. En efecto, todo joven que se anota en la Universidad platense se convierte automáticamente en alumno regular sólo con realizar un trámite administrativo.
Dice la Ley de Educación bonaerense sancionada en 2007 que “la educación es obligatoria en todo el territorio provincial desde la edad de 4 años (…) La Provincia garantiza el cumplimiento de la obligatoriedad escolar a través de instancias y condiciones institucionales, materiales, pedagógicas y de promoción de derechos”. Hoy, por falta de vacantes, en nuestra ciudad hay niños que empiezan 1º grado de primaria sin pasar por un jardín de infantes.
“Para que el sistema público dé respuesta a todos los niños de 3 a 5 años, en la Ciudad se necesitan 82 jardines de infantes más”
Lo confirma Agripina Florenciano. “Vivíamos en Etcheverry y vinimos a Abasto por el trabajo de mi marido. Allá, mi hijo Román había hecho sala de 3 y sala de 4, pero acá, en el único jardín que hay no tenían vacantes para la sala de 5. Y ya no podía llevarlo hasta la escuela anterior porque tenía que tomar dos micros para ir y dos para volver, y tengo más hijos”, cuenta, mientras acuna a un bebé en su brazo derecho. ¿Entonces? “Este año empieza 1º grado en la Primaria 26 sin sala de 5”, dice, resignada.
El único jardín de infantes que existe en Abasto es el 930 -212, 519 y 520-, que cuenta con 10 secciones y unos 300 alumnos. “Y más de 150 por año que quedan en lista de espera”, acota Laura Troncoso, abuela de Sofía, quien pudo hacer la sala de 4 en Colonia Urquiza, a unos 10 kilómetros de su casa y del Jardín 930 que le queda a un paso.
“En noviembre del 2013, los papás llegaron desde Quilmes con una pase del jardín de allá, donde estaba terminando la sala de 3. No había lugar, pero no se hicieron mucho problema porque ya terminaban las clases, y anotaron a Sofía para que en 2014 empezara la sala de 4 que es obligatoria; quedó en lista de espera en el puesto 194. Por eso, en marzo la llevaron a Colonia Urquiza, pero eso lo puede hacer quien tiene un medio de transporte propio y tiempo”, reconoce la abuela Laura.
Madres de Abasto, con el apoyo de la Junta Vecinal Abasto San Ponciano, vienen peleando desde hace años para que construyan otro Jardín. Sin éxito hasta hoy. Las historias d e “no escolarización” se multiplican. Y adquieren un cariz más que preocupante.
“Aquí funcionan la Primaria 26 y, sobre la Ruta 36, la 70. Los chicos que entran a esa escuela son mayormente hijos de quinteros que también cuentan solamente con el Jardín 930, con el agravante que ni siquiera tienen transporte para llegar. Esos niños empiezan la escuela sin pasar por el nivel inicial”, exclama Alejandra Lasarte, protagonista de una situación poco menos que increíble.
“En 2013 fui a anotar a mi nena, Elena, para sala de 3. Entraba seguro porque el hermano estaba en el Jardín, en la de 5. Llegó la inspectora y avisó que la sala de 3 desaparecía para el ciclo lectivo 2013. El objetivo era hacer lugar a chicos de 4 y sobre todo de 5. Fue entonces cuando empezamos junto con otras madres la pelea por conseguir un terreno para un nuevo Jardín”, relata. Esa pelea duerme desde entonces en algún escritorio del Concejo Deliberante.
La localidad abastense es un caso testigo de una dura realidad, que la Asociación Civil Compromiso Educativo traduce a números. Un exhaustivo relevamiento dice que hay 31.841 niños de entre 3 y 5 años en La Plata -según datos del Censo 2010 proyectados a diciembre último- y que sólo el 51,81% tiene una “sillita” asegurada en los 88 jardines de infantes públicos que hay en la Ciudad. El 48,19% no puede ir a la escuela pública.
El flamante subsecretario de Educación de la Provincia, Sergio Siciliano, aseguró a este diario que “el nivel inicial es eje de gestión para el Gobierno. No se está cumpliendo con la obligatoriedad que rige desde 2007 para los niños de 4 años, y esa es una deuda muy grande que ya se está analizando en profundidad con la Unidad Ejecutora Provincial y con la Nación, para determinar donde hay que construir y donde se pueden agregar salas”.
El funcionario, tras poner de relieve que hoy en día no se puede permitir que un niño pierda un año de jardín, trajo a colación un punto clave para abordar la problemática con éxito. “Estamos evaluando barrio por barrio, porque el promedio de falta de vacantes a veces no dice mucho, ya que puede ser del 20% -graficó-, pero en distintas zonas quizás sea mayor”. Es exactamente lo que queda en evidencia en Abasto, entre otros lugares.
La cobertura de sala de 5 es la que presenta menos baches. La de sal a de 4, en la Provincia no llega al 80%. Y la de 3 es “muy crítica”. Si bien la Ciudad presenta números similares, en la cartera educativa dijeron que “son tan inconsistentes las estadísticas que se encontraron que ameritan un análisis en profundidad”.
Volviendo al estudio de la asociación civil, para que el sistema público dé respuesta a todos los niños de 3 a 5 años “se necesitan 82 establecimientos más, con 7 secciones cada uno y entre 26 y 27 alumnos por sección”. Así se “atendería” a los más de 15 mil pequeños que no tienen vacante.
De los 82 establecimientos faltantes, el sector privado absorbe casi un 30%.
Dos cosas. En primer lugar, con la cobertura de los privados seguirían faltando 58 jardines. Segundo, ese sector educativo está colapsado hace años y no cuenta con bancos.
Las entidades que lo representan aseguran que “los aranceles acumularon en la última década un retraso del 30% que no permitió ampliar los edificios con nuevos salones”.
Arturo Chueco y Alberto Darhanpé, presidente y secretario de Compromiso Educativo, afirman que “subsiste hoy en los jardines de infantes de la órbita estatal un sistema de inscripción absolutamente anacrónico, precario, discrecional e injusto. Son las llamadas listas de espera. Una vez comenzado el ciclo lectivo, nadie puede explicar cuál es la suerte de aquellas inscripciones que siguen esperando una vacante, o lo que es peor aún, la respuesta es que una familia debe resignarse a seguir esperando; se posterga así la posibilidad de que ese chico haga efectivo su derecho a la educación”.
“En este punto es necesario advertir los perjuicios que genera en términos pedagógicos el hecho de no poder contar con la educación inicial; en entrevistas que hemos mantenido con docentes a cargo de escuelas primarias de la periferia platense nos han comentado las experiencias de muchos niños que ingresan a 1º grado sin haber cursado el jardín y las diferencias que se evidencian en relación a quienes han tenido esa posibilidad”, subrayaron.
Finalmente, por si algo faltaba, hablaron de fondos mal utilizados. “Para evidenciar la situación de abandono en que se ha dejado la educación pública, basta mencionar que de los 75.077.400,57 pesos transferidos a la Municipalidad (en 2014) en concepto de financiamiento educativo (ley 26.075), no se ha invertido un peso ni en construcción de nuevos establecimientos ni en mantenimiento de los existentes”.

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