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De cómo los funcionarios porteños, las topadoras y la policía pretenden convertir a la Huerta Orgázmika en tierra arrasada

El pasado lunes 18 de mayo, unos minutos después de las 17 horas, el programa radiofónico Desde el aula se comunicó en directo y al aire con Mingo, un vecino del barrio de Caballito que ofreció un panorama de lo que estaba sucediendo en ese momento en los alrededores de la Huerta Orgázmika.
El improvisado corresponsal contó que la Huerta Orgázmika es un emprendimiento comunitario que comenzó hace unos siete años cuando un grupo de habitantes de la zona se decidió a recuperar un baldío -un verdadero basural olvidado de la mano de dios y los funcionarios- que se encontraba en el cruce de la calle Yerbal y la vía. A partir de entonces y sin prisa pero sin pausa se convirtió en un espacio de producción y encuentro, que, además de muy distintas especies vegetales que fueron vistiendo de colores el lugar, abrió un lugar para talleres y diversas búsquedas artísticas y culturales, además de constituir un muy buen y sano sitio para pasar el rato.
Si bien había habido algunos intentos anteriores, con la llegada de Mauricio Macri al gobierno porteño se intensificaron primero los amagues y después los intentos concretos de desalojo. Las supuestas quejas de algunos “vecinos de bien” constituían el principal argumento. La movilización y las presentaciones judiciales se encargaron de frustrar los intentos del Ejecutivo de la ciudad.
Hasta que en la madrugada del lunes llovieron sobre el lugar una cantidad de miembros de la Policía Federal acompañando los movimientos de una topadora que en segundos convirtió el esfuerzo de muchos en tierra arrasada. La excusa esta vez fue… ¡el dengue! Cuando se le preguntó al respecto la respuesta arrancó una risa amarga:
Mingo: -(…) Sí, no se puede creer. ¿Qué dengue? Esto era un basural en el que nadie se fijaba, y ahora esta excusa… Una vergüenza. No tengo palabras, ¿qué te voy a decir? Lo que hay que denunciar es que en este momento hay cientos de uniformados de todos los colores, con sus cascos, sus escudos y sus palos, dispuestos a impedir que los vecinos vuelvan a ocupar el predio. Mientras tanto acá, a un costado de la vía, se está desarrollando una asamblea con unas doscientas personas, para decidir las acciones a seguir. (…)
No se puede evitar este avasallamiento de los derechos de todos… Según ha trascendido anoche había dos miembros de la huerta cuidando el lugar y fueron golpeados por la policía para abrirle camino a la topadora. Ni bien se conoció lo de la golpiza la bronca fue mucha entre los que comenzaron a acercarse al lugar para intentar resistir el desalojo violento. (…)
De a poco se han sumando los concurrentes habituales a la Huerta con otros muchos que llegan para expresar su solidaridad frente a lo ocurrido. Entre todos se irán decidiendo los pasos a seguir, las presentaciones legales por hacer, la movilización callejera de protesta y todo lo que vaya surgiendo. Es fundamental no dejar pasar estas matoneadas que quieren quitarnos lo que es nuestro.
Add comment Mayo 20, 2009
El humo, en definitiva, no es más que una metáfora
Es imposible caminar estos días por las calles de la ciudad y observar los miles de afiches que repiten “Clarín miente. Moyano conducción” sin que uno, como aquellos filósofos griegos del comienzo del pensamiento, se vea obligado a interrogarse de inmediato acerca de la realidad. ¿Qué es la Argentina? ¿Cómo es? ¿Cómo somos los argentinos? ¿Acaso somos felices?
¿Vivimos -según la versión del gobierno- en pleno crecimiento económico, con sueldos que aunque no lo parezcan son más fuertes que nunca y alimentan un auge descomunal del consumo, nos desperezamos en medio de un período histórico inigualable por sus ventajas, con los pasillos del Banco Central llenos de oro como para exorcizar peligros futuros…?
¿O es más bien como dice Clarín (aunque no quede del todo claro qué dice Clarín porque Clarín dice muchas cosas a la vez), digamos para resumir: nos movemos en esa dimensión de la existencia que se ha condensado desde el oficialismo con la fórmula “Todo negativo”? ¿O quizás la realidad, la realidad real, verdadera, tenga más que ver con sentimientos y evidencias que nos asaltan a los simples mortales de improviso cuando caminamos por las veredas, cuando laburamos, viajamos en colectivo o compramos los alimentos para el almuerzo o la cena…?
Si la respuesta cuesta es porque estamos en medio de una batalla por la comprensión acerca del qué y cómo y de qué y cómo somos. En realidad siempre fue así pero parece que ahora se nota más.
Como lo expresó el semiótico Charles Peirce en un artículo ya clásico de fines del siglo XIX, la pelea es por cómo hacer que nuestras ideas sean claras.
El humo, en definitiva, no es más que una metáfora.
Add comment Abril 25, 2008
Mauricio Macri, el primer desmanicomializador
Hace unas tres décadas atrás muchos de nosotros leíamos con interés la potente movida en apoyo a la desmanicomialización que llevaban adelante militantes de diversos lugares del planeta. Principalmente de Italia y Francia, pero de conjunto provenientes de toda Europa y buena parte de América, llegaban artículos y libros, manifiestos y relatos de diversas experiencias concretas que se desparramaban en pos de un cometido por demás fundamentado y noble, y que resaltaba como una deseable vía alternativa para el tratamiento de las enfermedades mentales sobre un fondo de terror alambrado por hospitales-cárceles, electroshocks, maltrato permanente, chalecos químicos y otras torturas similares.
Para colmo, las denuncias de las gremiales de los médicos y de los enfermeros criollos, además de múltiples piezas de investigación periodística, reportajes gráficos y documentales que detallaban los horrores que cotidianamente vivían los internos de los hospitales Moyano y Borda, como ejemplos más frecuentados, casi no dejaban lugar a duda de que las huestes de Félix Guattari y sus compadres tenían razón y que -no se trataba sólo de algún devaneo teórico o de ciertos esoterismos del lenguaje- había llegado la hora de tomarlos en serio y poner manos a la obra.
(Es cierto que aquellos intentos más tarde fueron tomados como emprendimientos oficiales por diversos estados y naciones con resultados, muchos de ellos, entre negativos y dudosos, pero tal evaluación especializada viene a cumplir aquí las veces de harina de otro costal.)
¡Quién iba a decir que no tantos años más tarde Mauricio Macri -siguiendo el camino que tentaron Fernando De La Rúa, Aníbal Ibarra y Jorge Telerman en la ciudad de Buenos Aires- iba a convertirse en el primer desmanicomializador!
Pues así es. El gobierno macvrista anunció un bautizado Plan de Salud Mental que tiene como objetivo prioritario el cierre del neurosiquiátrico de hombres Hospital Borda y el de mujeres, Hospital Moyano. Según la letra del “proyecto” serían reemplazados por un sistema de atención “descentralizado” (¿les suena el adjetivo?) y centros de internación más pequeños, “ágiles” y “funcionales”, con una disponibilidad de cincuenta camas cada uno, más una decena de hospitales de día destinados a la atención ambulatoria. Además, unos 500 enfermos serían ubicados en “casas de medio camino” y “familias sustitutas”, que no queda muy claro qué son.
Volcando las cifras en limpio, lo que calculan Macri y sus expertos es pasar de las 2.500 camas de internación psiquiátrica actuales, ocupadas en su totalidad (2.000 de ellas en el Moyano y el Borda), a un veinte por ciento de dicha cifra.
¿Qué se gana con la “transformación”? Se habilita un terreno inmenso y se engorda la especulación inmobiliaria con más cincuenta hectáreas en una apetecida zona cercana a Barracas, zona de influencia que desde hace tiempo viene siendo olfateada con interés por la Corporación Buenos Aires Sur.
Pobres los locos; ellos también, como nosotros, están en manos de los peores.
Add comment Abril 25, 2008
El crecimiento de la educación privada en la provincia y la ciudad de Buenos Aires y algunas de sus razones
En la ciudad de Buenos Aires el porcentaje es superior al cincuenta por ciento.
Como a esta altura resulta evidente hubiera sido imposible un desplazamiento de este tipo si no hubiera existido una política nacional más o menos explícita destinada a alimentar el proceso o, en todo caso, a acompañarlo sacando de su camino cualquier obstáculo. Que una buena porción del presupuesto se siga destinando a la subvención de los establecimientos de la educación privada, en particular a los religiosos católicos, es por demás indicativo.
Lo perverso es que tanto las discusiones acerca de la Ley Federal de Educación, allá a principios y mediados de los noventa, como las más cercanas que rodearon la flamante Ley Nacional de Educación insisten en describir un “sistema integrado”, concebido para que la población “sepulte los viejos esquemas que contraponen lo estatal y lo privado y comiencen a pensar esas dos esferas en su complementariedad y armonización”, y sostuvieron y sostienen que tienen como objetivo que se cumpla “la máxima que reza que todos los argentinos tienen derecho a una educación de nivel”. Por supuesto que las declamaciones se descubren ridículas cuando se las confronta con la realidad de las cifras gruesas que abren este breve escrito. Corolario de la obviedad obvia: ¿qué padres destinarían muchos de sus ingresos y ahorros –desde doscientos hasta miles de pesos por mes– en los espacios privados si pudieran obtener gratis la misma (según rezan los eslóganes oficiales) calidad educativa?
Doblemente perverso es el argumento con que se pretende extorsionar a los docentes organizados gremialmente, y que desde hace décadas se han convertido en uno de los motores principales que potencian la lucha sindical en la Argentina, aquel que segura que son sus huelgas (entendidas por los gobiernos nacional y provinciales y los medios de comunicación comerciales que parasitan la publicidad oficial como “pérdidas de días de clase”) las que debilitan el sistema de educación pública y obligan a los padres a mirar hacia afuera de él, cuando son los diversos funcionarios de esos mismos gobiernos los que están destruyendo a las escuelas del Estado a través de la asfixia presupuestaria, los bajos salarios, la negación en lo que respecta a invertir en infraestructura básica, etcétera.
Que el anterior ministro de Educación, Daniel Filmus, figura principalísima de aquellas leyes Federal y de Educación Superior y de esta Nacional, provenga de las filas de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), una entidad privada que no ha parado de crecer en todos estos años, es el símbolo definitivo de una voluntad. Otro tanto se puede decir del ministro actual, Juan Carlos Tedesco, y de la mayor parte de los funcionarios que vagan diariamnte por los ministerios de Educación nacional y provinciales.
Add comment Abril 19, 2008
La musa de la mala pata y el queso por las nubes
El Gobierno de la Ciudad ha lanzado un programa intitulado “No hay ciudad sin poesía”, y para publicitarlo en los últimos días se han desparramado miles de afiches flanqueando las calles de Buenos Aires.
Cuando uno sale del mercadito chino con el cacho de queso que acaba de pagar veinte mangos y, de cara al cartel y poseído por el debate silencio y final con las furias urbanas acerca de aquello qué es esencial para la vida en la metrópoli y lo qué no lo es, no hay manera de evitar que dedique unos intensos segundos a maldecir a versos, poetas y las putas musas que los parieron.
Add comment Abril 19, 2008