Homero Manzi, un poeta en la tormenta, de Eduardo Spagnuolo
Noviembre 14, 2009
¿Hay algo para decir a esta altura sobre Homero Manzi? Seguramente algo habrá, pero para que valga la pena escucharlo debería, antes de flotar en el aire hacia nuestra criolla oreja, haber sido meditado y trabajado un poco.
Nada de esto hay en la película que Eduardo Spagnuolo dirigió en el 2008, Homero Manzi, un poeta en la tormenta. Una hora y media de filme con unos pocos minutos documentales incrustados por allí y el resto de esperable y aburrida biografía novelada. De esas en las que “no falta nada”, o sea que su única preocupación pasa por reunir todo aquello que cualquier porteño más o menos informado puede contar sin despeinarse acerca del autor de “Malena”.
Un puro ejercicio hagiográfico (aunque para contrabalancear un cachito, y que no se olvide que de varón se trata, asoma por allí alguna amante…) que parece tener como único objetivo demostrarnos que el escritor nacido en Santiago del Estero era un buen tipo, un mejor artista y, por si fuera poco, un individuo preocupado por su circunstancia; tales ingredientes mezclados con la misma cantidad de sangre y huesos que más o menos caracteriza a todo mortal. Encima Carlos Portaluppi, que siempre se ha mostrado como un actor por demás interesante, aquí aparece en los términos de “le sale igualito”… Y para conformarse con la banda de sonido más vale uno se queda en casa.
Porque, al fin, lo único bueno es lo muy rápido que uno se olvida de estos malos tragos. Basta cachar el mate y dejar que Edmundo Rivero mande “Sur” desde el parlante para que el exorcismo estético funcione.
Entry Filed under: Imágenes y perspectivas. .

Trackback this post | Subscribe to the comments via RSS Feed