Taxi Blues, de Pavel Lounguine
Junio 28, 2008
Su director fue Pavel Lounguine, y la historia es la del cruce de dos perdedores y sobrevivientes: un taxista medio animal y un saxofonista alcohólico, depresivo y “genial”.
La mezcla da un resultado por demás esperable, típico de las “extrañas parejas”, con un guión acelerado que salta de la euforia hiperquinética y la violencia a la tristeza y el pozo de la melancolía. La mediocridad del relato se acentúa de manera increíble cuando el saxofonista es arrastrado a “hacer la América” y triunfa con su música y sus discos en Nueva York para luego volver a su patria y los excesos de antaño, y un cierre que recuerda al de Muertos de risa, aunque a Alex de la Iglesia le quedó infinitamente mejor y más divertido.
La música la compuso Vladimir Chekassine y ocupa un lugar bien destacado (aunque no por ello destacable) en la dinámica y la atmósfera del filme, con su jazz un tanto tradicional pero fuerte, salpimentado por cierta fragancia klesmer cada tanto. En fin, seguramente hizo lo que se le pidió, y el resultado es más bien estándar, como no podía ser de otra manera.
Entry Filed under: Imágenes y perspectivas. Etiquetas: cine, crítica, Lounguine.

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