Las Eliminatorias Sudamericanas como metáfora de la realidad y el destino latinoamericanos
Junio 18, 2008
El tratamiento que le dan al fútbol los medios comerciales de la Argentina suele mostrar al atractivo deporte como una suerte de reparador simbólico del destino que nos ha tocado en suerte.
Que en la época del “primer” centenario fuéramos el octavo país del mundo según el top forty económico diseñado por los especialitas en economía mundial, y que ahora, al borde del bicentenario, nos encontremos situados en el puesto cincuenta y cayendo, de alguna manera se vería contrarrestado en la imaginación y emoción de la comunidad gracias a quienes tan bien nos representan y nos permiten (nótese el abundante y adecuado para el caso uso del nosotros) estar ubicados en el primer nivel de los seleccionados nacionales del balompié. Así lo testimonian un par de campeonatos mundiales obtenidos y el mejor jugador de la historia en nuestro haber, pero por sobre todo muchos vibrantes atletas que se destacan en las principales ligas del mundo y brillan en los equipos mayores como el Inter de Italia, el Real Madrid, el Manchester United, los campeonatos de Francia y Alemania. Y hasta nuestros técnicos que en la actualidad colaboran con la recuperación y el fortalecimiento del fútbol en Chile y Paraguay, por ejemplo.
Pues bien, lo que sin embargo más se destacó en la última fecha de las eliminatorias sudamericanas para el próximo mundial 2010 fue el estado de los campos de juego. Los jugadores argentinos al igual que los periodistas patrios sostuvieron que el césped irregular había sido un condimento importante para que los argentinos no pudieran desarrollar su juego. En Montevideo las escuadras de Uruguay y Venezuela intentaron desplazarse sobre un cacho de tierra reseca y en la república que preside Evo Morales Bolivia y Chile hicieron lo que pudieron sobre una especie de frío empedrado.
La situación se vuelve doblemente escandalosa cuando es tan sencillo e inmediato comparar por televisión la situación de los pastos criollos con los de los estadios de Suiza y Austria donde en estos días también se está llevando adelante una nueva edición de la Eurocopa.
Es decir que, en conclusión, lo que mejor se adecua y describe simbólicamente las realidades de los países latinoamericanos no es el sino de una o dos docenas de jugadores sino la metáfora (material) de las canchas sobre las que se juega nuestro más noble y popular deporte.
Entry Filed under: Crónicas e iluminaciones. Etiquetas: fútbol, sociedad.

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