La Unión Industrial Argentina (UIA) distribuyó un comunicado donde queda fijada su posición acerca de la nacionalización de la empresa Sidor, perteneciente al grupo Techint, por parte del gobierno venezolano que preside Hugo Chávez, obligado a regañadientes por una dura lucha de los trabajadores de esa nación.
Entres otras consideraciones, y después de dejar en claro su preocupación por lo acontecido, el escrito “reconoce los esfuerzos que está realizando el gobierno argentino tendiente a defender el proyecto Terniun Sidor, proyecto que materializa en forma exitosa la política de integración entre la Argentina, Brasil y Venezuela”.
De la declaración se pueden extraer tres conclusiones bien claras:
1) Los gobiernos y las cámaras empresariales del Cono Sur de América conciben al MERCOSUR y la “integración latinoamericana” como un asunto de negocios y beneficios para las grandes empresas, y de un modo absolutamente indiferente y ajeno a las necesidades de los pueblos que habitan estos territorios.
2) La prioridad del gobierno argentino, en medio de una corrida inflacionaria que ha puesto los alimentos básicos fuera del alcance del conjunto de la población, es defender a las grandes empresas que, como Techint, no pararon de engordar con la dictadura militar (algo que los funcionarios oficiales olvidan cuando achacan a la Sociedad Rural y los grandes terratenientes el haber servido a los Videla y su troupe) y los gobiernos de Alfonsín, Menem, De La Rúa, Duhalde y los Kirchner.
3) Tanto la UIA como el gobierno de Cristina Kirchner consideran a Techint como una “empresa argentina”, un modelo de la “burguesía nacional”, cuando, paradoja mediante, se trata de un conglomerado multinacional que tiene declarada su casa central en Luxemburgo.




Trackback this post | Subscribe to the comments via RSS Feed