Universo Guantánamo: la tortura como ley y norma
Abril 10, 2008
La organización internacional de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch acaba de publicar un informe en el que concluye, después de la investigación pertinente y citando las respectivas fuentes de origen de la información, que la Central de Inteligencia Americana, la famosa CIA, inauguró el nuevo siglo transfiriendo a por lo menos catorce prisioneros -tal es la cifra de los casos debidamente corroborados- a Jordania para que fueran interrogados y torturados.
Los “envíos” documentados comenzaron en el 2001 y, según sostiene Human Rights Watch, Jordania operó como prisión y centro de interrogatorios para la CIA desde entonces hasta el año 2004. Se especula, además, que ningún otro país tuvo detenidos a tantos prisioneros como Jordania durante este período.
Son tantas las noticias y denuncias que se han acumulado en estos últimos años para dar cuenta de las torturas auspiciadas por los ejércitos y servicios de seguridad de los países centrales, para obtener datos de importancia, quebrar militantes y lanzar una pedagógica campaña de terror sobre las poblaciones alertándolas sobre los que les puede llegar a pasar si no aceptan las condiciones que el capitalismo imperialista tiene reservadas para todos nosotros, que ya no tiene sentido hablar de excepciones o casos aislados sino que se trata de una normalidad que tiene la fuerza de ley general y una operacionalidad “científico-técnica” sistemática que la nutre y fortalece.
Hace un tiempo las series y películas nos enseñaban que la tortura era una rémora del pasado que ejecutaban siniestramente los inquisidores medievales, los nazis y estalinistas locos y los dictadores bananeros de las zonas más atrasadas del planeta, esto por un lado, mientras por el otro, el costado académico, los sociólogos y filósofos más modernos y aggiornados hablaban de represión soft y formas de dominación indirectas, internalizadas por los “dispositivos de poder”: hoy el rompimiento de los cuerpos es la herramienta dominante que utilizan los civilizados para que los bárbaros entiendan de una vez por todas en qué consiste el milagro de la democracia moderna.
Incluso ni siquiera necesitan hacerlo siempre, como en este caso, de manera clandestina, sino que naciones como los Estados Unidos e Israel se han preocupado de que sus respectivos parlamentos sancionaran las leyes “patrióticas” o de “máxima seguridad nacional” para legalizar así la práctica de tormentos sobre los prisioneros.
En el caso de Jordania, incluso se corporiza una tendencia más perversa aún, que consiste en la “tercerización” de la tortura por parte de las grandes naciones. Dado que si la tortura se realiza en los territorios de los Estados Unidos o Gran Bretaña se corre el riesgo de que los medios se enteren, difundan la información y la “opinión pública” exprese su desaprobación, algunas organizaciones comiencen a levantar obstáculos legales citando a Johan Stuart Mill, Abraham Lincoln y etcéteras, pues entonces es mejor desplazar la tarea hacia alguna república sangrienta que, total que le hace una mancha más al tigre, no presenta mucho problema para hacerse cargo porque sabe que más temprano que tarde llegará la retribución por el servicio prestado.
Entry Filed under: Política y catástrofes por el estilo. Etiquetas: CIA, derechos humanos, Estados Unidos, Guantánamo, tortura.

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