Que se CePA: la Unión de los Trabajadores de la Educación (UTE-Ctera) denuncia ajuste y vaciamiento en el Centro de Pedagogías de Anticipación

Que se CePALa Escuela de Capacitación Docente-Centro de Pedagogías de Anticipación (CePA) es el principal organismo público de formación permanente para docentes en el país, y supo ser uno de los más importantes centros de formación docente continua de Latinoamérica.

En 2014, el CePA cumple treinta años de capacitación docente en democracia. Sin embargo, actualmente es poco lo que hay para celebrar. Desde 2008, con el inicio de la gestión macrista, la escuela ha sido sometida a un sostenido proceso de vaciamiento. Fueron despedidos decenas de capacitadores, coordinadores pedagógicos e integrantes de diferentes oficinas administrativas. Otros tantos acabaron renunciando debido al maltrato y a un intencionado proceso de desgaste. Equipos enteros fueron disueltos, otros fueron reducidos –en personal y en capacidad de acción– a su mínima expresión. Fueron cerrados algunos de sus postítulos más exitosos. De un solo golpe, por ejemplo, fueron eliminados de su oferta casi todas las propuestas de capacitación relacionadas con la memoria de la dictadura, no subsistiendo hoy ninguna.

Quienes se opusieron a este avasallamiento e intentaron organizarse gremialmente, fueron echados o amedrentados. Pronto los miembros de la institución se encontraron con una prohibición de hecho para dialogar con otros actores del sistema educativo y con la triste realidad de que cualquier manifestación cuestionadora era castigada con la marginación o la expulsión. La discrecionalidad, el ninguneo y el desprecio han sido las principales características de la Coordinación del CePA en la gestión del PRO.

En abril de este año, mientras se realizaban múltiples auditorías, las cuales se reclama tomen estado público, finalmente fue removida de su cargo la coordinadora general Dafne Vilas.

Pero lo que prometía ser una ocasión para la reconstrucción, pronto mostró el mismo rostro. El CePA dejó la órbita de la Subsecretaría de Gestión Educativa y Coordinación Pedagógica para pasar a depender de la Dirección General de Planeamiento, a cargo de María de las Mercedes Miguel.

Aunque inicialmente se anunció que “no habría cambios” hasta fin de año, de inmediato se suspendió la impresión y distribución de las cartillas de cursos, se desalentó la inscripción presencial y se limitó la difusión de las propuestas a Internet. El resultado fue la cifra récord de más de veinte propuestas de cursos intensivos cerrados por falta de alumnos en el primer encuentro (estos cursos se ofrecen hace décadas y el máximo de cursos cerrados era de diez). A continuación, se anunció el despido de decenas de capacitadores aduciendo que sus propuestas –muchas de las cuales ya habían sido aprobadas por coordinadores pedagógicos– no eran pertinentes.

Es clara la necesidad de consensuar las decisiones pedagógicas con los coordinadores de diferentes áreas del CePA, aunque esto no se produzca. La nueva gestión dio de baja 39 propuestas de un total de 201. Y debido a la extrema demora en el cierre de la oferta, el resto de los capacitadores se encontraron con que se quitaba un mes completo de su salario, ya que los cursos de segundo cuatrimestre, que usualmente comienzan en agosto, lo harán en septiembre. Entre los educadores despedidos se encuentran profesionales con más de una década de experiencia en capacitación docente en la ciudad, reconocidos y valorados por maestros y profesores, cuya eficacia, oficio y pertinencia están sobradamente probados. A esto se suma la clausura de propuestas postitulares como la especialización en Educación Sexual que hace tiempo se dicta desde CePA, o el silencioso desmantelamiento de los Centros de Docentes que también dependen de la institución.

Eduardo López, Secretario General de UTE-Ctera, señaló ante esta situación: “No se puede concebir que el gobierno macrista avance con sus ajustes en la formación y capacitación docente. El CePA supo ser una institución que enorgullecía. La jerarquización de la escuela y la formación docente, requieren mayor presupuestos y decisiones que estén basadas en criterios pedagógicos y no mercantilistas o de marketing”.

Esteban Sueyro, Secretario de Organización de UTE- Ctera, remarcó: “No estamos de acuerdo con el cierre de ningún curso y postítulo. Los docentes en la ciudad debemos tener una capacitación de calidad. Vamos a por la reconstrucción del CePA y la estabilidad laboral de todos sus trabajadores”.

agosto 23, 2014 at 2:40 am Deja un comentario

Entre Ríos: los docentes paran por 48 horas

(Por Oscar Londero, desde Paraná. Corresponsal de Clarín, jueves 21 de agosto de 2014)- Los docentes entrerrianos iniciaron hoy un paro de 48 horas en demanda de mejoras salariales pese a que el gobierno ratificó el descuento por los días no trabajados. Se trata de la cuarta huelga que se registra en el año y a su término ya se habrán perdido ocho días de clase durante el presente ciclo lectivo.
La medida de fuerza fue dispuesta el viernes pasado durante el congreso provincial que la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (AGMER), el gremio más importante del sector, celebró en la ciudad de Rosario del Tala, situada a 180 kilómetros de Paraná. Luego se sumaron a la protesta otros dos sindicatos: la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET) y la Unión de Docentes Argentinos (UDA).
El mismo día en que se anunció la nueva huelga el Consejo General de Educación (CGE) dictó la Disposición 3.152/14, a través de la cual anunció que sólo pagará a los docentes los días trabajados y que los directivos de escuelas deberán informar quiénes adhieren a la medida de fuerza. Y el martes pasado la hizo pública a través del Boletín Oficial.
Pero el conflicto lejos está de superarse, ya que la conducción provincial de AGMER quedó facultada para ponerle fecha a otro paro por 24 horas y movilización de todas las seccionales a la Casa de Gobierno de Entre Ríos. La huelga, de acuerdo a lo dispuesto por los congresales, coincidirá con una jornada de protesta en el marco del plan de lucha de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA).
En abril pasado, cuando en el marco de una conciliación dispuesta por la Justicia el gobierno otorgó una mejora salarial, se comprometió a retomar la discusión antes de iniciar el segundo semestre. A cambio de la promesa de un nuevo aumento los gremios resolvieron entonces suspender las medidas de fuerza.
Las partes retomaron las negociaciones durante las vacaciones de invierno, pero sin alcanzar un nuevo acuerdo. Por eso los gremios volvieron a parar a fines de julio: la última huelga, entre el lunes 28 y el martes 29, afectó el reinicio de las clases tras el receso de invierno.

AGMER ENtre Ríos

Ante esta nueva protesta la conducción de AGMER denunció la falta de interlocutores de gobierno, el vaciamiento de la mesa de negociación y la falta de voluntad política para otorgar un aumento. Sobre todo ante el incremento de la recaudación impositiva, que según datos de la Administradora Tributaria de Entre Ríos (ATER), en julio tuvo una mejora del 47,2 por ciento en relación a igual período del año anterior.
En su descargo, desde la administración del gobernador Sergio Urribarri se argumentó que ese incremento sirvió para compensar la caída de los fondos enviados por la Nación en concepto de coparticipación. Y que mientras dure ese escenario resultará imposible satisfacer las demandas de los docentes.

agosto 22, 2014 at 4:48 am Deja un comentario

Subtes a medida

Subterráneos en el túnelViaja en el mismo vagón -el segundo de atrás para adelante y después de haberse bajado del H-, el mismo vagón, decimos, en el que viaja todos los días rumbo a la escuela. Se pone a leer el diario que saca de su portafolios, y se ríe ni bien se topa con una entrevista a Marcelo Ramal, legislador del Frente de Izquierda y los Trabajadores, que lleva por título una cita del entrevistado: “Los nuevos vagones de la línea B de subtes fueron como comprar un par de zapatos y luego ir al cirujano para que te recorte el pie”.

Después explica la absurda adquisición realizada por el gobierno porteño, supuestamente para mejorar la calidad de transporte de quienes habitan en esta bendita ciudad, de vagones de desmedidas medidas para los agujeros, andenes y rieles por los que tienen que moverse.

Deja el periódico sobre el asiento, cierra los ojos y entonces él, que hace por lo menos dos décadas que va y viene cotidianamente en el B y sus múltiples trasbordos, él se imagina, no ya -como muestran los documentales sobre los subterráneos japoneses en las horas pico- a empleados que empujan a la gente para que entren como sea en los vagones, sino a cuadrillas más grándes, robustos obreros con guantes de cuero y palancas de hierro que con esfuerzo de semidioses intentan meter los trenes subterráneros en los túneles.

agosto 21, 2014 at 2:50 am Deja un comentario

Causal

Jorge CapitanichLa radio queda de fondo mientras se ducha. Va el noticiero en el cual, como es costumbre, levantan las declaraciones que a primera hora de la mañana virtió Jorge Capitanich. El jefe de gabinete rechazó enfáticamente el reclamo de los docentes y afirmó, para subrayar el absurdo del reclamo y bien suelto de cuerpo, que hay una “tendencia declinante en el índice de precios”.

Se seca frotando malhumorada la toalla sobre su cuerpo y mira sobre el fogón la bolsa con seis panes para panchos que ayer a la noche le cobraron veinte mangos. Pero lo peor no es que el tipo niegue, una vez más y casi repitiendo el eslogan con enfática musiquita de jingle, que las cosas no cuestan lo que cuestan en el chino de la vuelta. Lo que la enfurece particularmente esta mañana de sol y frío es la lengua leguleya del funcionario y su sobreactuado énfasis que suena, decididamente, a burla. Como el juez que baja el martillo y dicta el marche preso, Capitanich textualmente dijo que “no existe causal” para reabrir la paritaria docente.

Hoy es martes y se lleva adelante el segundo día de huelga. Lo que más desea es que llegue mañana, miércoles, y que en la escuela haya alguna reunión o asamblea para discutir cómo siguen la pelea.

agosto 20, 2014 at 1:48 am Deja un comentario

Estudio sobre comedores escolares en 61 escuelas de diferentes provincias argentinas

Comedores escolares(Por Nora Bähr. La Nación, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, martes 5 de agosto de 2014)- El telón de fondo es una epidemia rampante de sobrepeso y obesidad que afecta a alrededor de 40% de los chicos argentinos, sumada a déficits de micronutrientes como el calcio, el hierro y las vitaminas A y C. En ese contexto, el comedor escolar podría ser un servicio estratégico para complementar la alimentación infantil e infundir buenos hábitos de nutrición.

Sin embargo, una investigación del Centro de Estudios sobre Políticas y Economía de la Alimentación (Cepea) y las cátedras de Política Alimentaria y Evaluación Nutricional de la Escuela de Nutrición de la UBA, firmada por Sergio Britos, Agustina Saraví y Nuria Chichizola, indica que, en lugar de enriquecer, la alimentación refuerza la monotonía alimentaria y aumenta el consumo de calorías “vacías”, con una sobrecarga de azúcares agregados.

“Los almuerzos abundan en harinas muy refinadas, el 60% de las hortalizas que ofrecen son tomate enlatado y hay un déficit de fruta y leche”, dijo Britos, director del Cepea. Los investigadores también constataron que casi la mitad de las calorías de baja calidad nutricional y de los azúcares agregados de la dieta infantil provienen de la escuela.

Los menúes registrados por 23 encuestadores revelan que las principales fuentes alimentarias de la comida que se sirve en la escuela “se concentran en diez categorías: pan, carnes, productos «indulgentes», galletitas, pastas y arroz, bebidas e infusiones azucaradas, harinas y papa, aceites, azúcares, dulces y leche aportan, en ese orden, el 85% de la ingesta energética total”, escriben los autores. Los mismos alimentos aportan el 92% de las calorías de desayunos y almuerzos.

En el estudio, “sólo un 20% de los escolares comió en la escuela más de 100 gramos de frutas (una unidad chica) y un 8%, hortalizas -detalla Britos-. La mitad de las calorías que ingieren se originan en derivados de harinas refinadas y hortalizas feculentas”.

El primero de los trabajos que arrojan estos resultados se realizó en el municipio de Tigre entre abril y junio de 2011. El segundo, que recolectó la información entre junio y octubre del año pasado, fue un estudio multicéntrico en las ciudades de Buenos Aires, La Plata, Gualeguaychú (Entre Ríos), Córdoba y Salta. La muestra incluyó 61 escuelas y 1108 escolares de quinto y sexto grado. Aunque no tiene alcance estadístico como para extrapolarlos a todo el país, ofrece pistas que merecen ser tenidas en cuenta; especialmente porque, a pesar de la diversidad de sistemas y gestión de los servicios en cada una de las provincias (ver aparte), otros estudios describen realidades similares.

Según un informe reciente del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec), 11.500 escuelas públicas ofrecen desayuno, almuerzo y merienda (o alguna combinación de estas prestaciones) a 4,5 millones de chicos. El trabajo llega a la conclusión de que no siempre se cumplen las condiciones para garantizar comidas de calidad.

“Lo que más nos llamó la atención es la cantidad de azúcar de los desayunos -dice Britos-. Es por lejos el nutriente que más se encuentra en exceso en la dieta argentina y también en la de los escolares. Es mucho más problemático el exceso de azúcar que el de grasa. Además, hay déficits notorios de leche. Nosotros encontramos que el 40% de los chicos va a la escuela sin desayunar, y de los que sí lo hacen en su casa el 60% no toma leche. El 99% de los desayunos es inadecuado por su alto aporte en azúcares y la mitad de las calorías que ofrecen son dispensables.”

Otra sorpresa fue que un 26% de los chicos que comen en la escuela vuelven a hacerlo en su casa. “Es común escuchar que si no fuera por la escuela los chicos de hogares vulnerables no comerían, y la verdad es que no es así -aclara Britos-. En nuestro estudio, el porcentaje de chicos que comen las raciones más significativas fuera del hogar es mínimo, no supera el 4 o 5%. Es decir, la ingesta significativa se da en la casa y no en la escuela.”

La doctora Rosa Labanca, docente de la UBA y directora del Centro de Asistencia, Docencia e Investigación de la Sociedad Argentinade Obesidad y Trastornos Alimentarios (Saota), coincide: “No es necesario haber participado en el estudio para advertir que los chicos comen mayormente alimentos que no son nutrientes; son «antinutrientes», porque un exceso de carbohidratos interfiere con la absorción de vitaminas -afirma-. Basta con saber que ciertas galletitas tienen un 46% de azúcar en su elaboración para explicarse la obesidad prematura y la aparición de enfermedades metabólicas en los chicos. Es necesario regular bien la comida que se ofrece en la escuela.”

Para el doctor Silvio Schraier, ex presidente de la Sociedad Argentina de Nutrición, los resultados de estos estudios avalan lo que se ve diariamente en el consultorio.

“La obesidad y el sobrepeso infantil son cada vez más frecuentes -dice Schraier-. También las enfermedades asociadas, como la diabetes tipo II, que antes sólo se veía en adultos y hoy está apareciendo también en chicos.”

Según el director de la carrera de médicos especialistas en Nutrición de la UBA en el Hospital Italiano, las deficiencias de la alimentación escolar no se deben solamente a falta de recursos, de conocimiento o problemas logísticos, sino también a hábitos muy instalados en la sociedad: “Si uno pone un plato de pastas, papas o arroz, la mayoría va a terminar comiendo; en cambio, una ensalada es más rechazada y hasta se presta a burlas”, comenta.

Y enseguida agrega: “Sin embargo, hay experiencias exitosas, como la que viene haciéndose en Rosario, donde desde hace cuatro años se impulsan los quioscos saludables y les fue tan bien que hasta los chicos los reclaman. Éste es un problema que excede a un gobierno, a las empresas e incluso a las familias. Requiere un esfuerzo mancomunado y una educación colectiva. Lleva mucho tiempo instalar buenos hábitos alimentarios”.

“Prima la idea de que hay que dar de comer -concluye Britos- y cuanto más, mejor. Así nos va.”

agosto 19, 2014 at 3:44 am Deja un comentario

Docentes universitarios en Tucumán ya llevan ochenta días de paro (cuentan con el apoyo de un grupo de alumnos, que hace dos semanas tomaron el rectorado)

Docentes universitarios en Tucumán ya llevan ochenta días de paro(Perfil. Ciudad Autónoma de Buenos Aires, sábado 16 de agosto de 2014)- Los docentes de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) están de paro hace 85 días, medida que afecta a gran parte de los 70 mil estudiantes que concurren a esa institución. Reclaman un adicional de emergencia de $ 2.000 mensuales -que mejore el acuerdo salarial alcanzado- y la convocatoria a una Asamblea Universitaria donde debatir la reforma del estatuto y la implementación de la carrera docente (que se realizaría en octubre).

El paro fue convocado primero por la Conadu Histórica, en el marco de las paritarias salariales, que culminaron con un acuerdo del 28% de aumento en dos tramos acumulativos, contra el 40% retroactivo a enero que exigían los docentes. Y si bien no todas las facultades adhieren a la medida, desde la Asociación de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional de Tucumán (Adiunt), sostienen que entre el 60 y el 70% de los docentes no está dando clases.

“La semana pasada empezamos el trámite de conciliación voluntaria, donde el Ministerio de Trabajo de la Nación y la Universidad acordaron empezar la negociación, pero el lunes hubo otra reunión y el Ministerio de Trabajo de la provincia dictó la conciliación obligatoria, algo que no pueden hacer”, explica Walter Díaz, de Adiunt. Desde la UNT dicen, en cambio, que el pedido de conciliación obligatoria se hizo tanto a la Provincia como a la Nación, y que los docentes no asistieron a la reunión donde estaban presentes delegados nacionales del ministerio. “El problema es que piden un aumento de emergencia, y la universidad tiene fondos limitados. La pauta salarial es la misma para todas las universidades nacionales, sólo Tucumán está en conflicto”, explica por su parte Rodolfo Burgos, subsecretario de Legal y Técnica de la UNT. Ayer, las autoridades académicas formularon una propuesta de un adicional de $ 1.000 mensuales que los docentes analizarán en asamblea el martes.

En tanto, un grupo de alumnos que apoya el paro mantiene tomado el Rectorado desde hace dos semanas, donde el miércoles se produjo un fuerte enfrentamiento cuando el personal de seguridad intentó entrar al lugar. Allí también había otro grupo de estudiantes que se manifestaban contra el paro. “Nosotros discutimos cómo comportarnos, pero superó nuestras previsiones, fue muy violento”, dice Mauricio Bravo, estudiante que dirige la toma. Benjamin Villafañe, otro alumno, cree que a esta altura “el daño producido por la medida es muy fuerte”, y explica que muchos hablan de “crisis” en vez de “paro”.

Leer también: “El triunfo de la histórica huelga de ADIUNT“.

agosto 18, 2014 at 7:36 am Deja un comentario

Los estudiantes universitarios porteños marchan en solidaridad con los trabajadores suspendidos y despedidos (mientras el gobierno intenta hacer votar su ley antipiquetes para reprimir las protestas sociales)

Por Lear y Donnelley

agosto 17, 2014 at 5:33 am Deja un comentario

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